Sin embargo, Rusia, al ser un importante productor de aluminio y paladio -usado en los convertidores catalíticos- pudiera afectar las cadenas de producción de la industria automotriz, algo que le pegaría a México, ya afectado por la falta de semiconductores y los cuellos de botella en las rutas de logística.
No todo es malo
Sin echar las campanas al vuelo, coincidieron Alberto Gómez, de Citibanamex, y Juan Carlos Baker, de la UP, si aumenta el precio de energéticos como el gas y el petróleo le convendría a México, y para Pemex, por la parte de las exportaciones de crudo.
El miércoles el barril que cotiza en Londres superó los 105 dólares.
Pero, siempre hay un “pero”, las finanzas públicas resentirán el aumento de precios debido a los subsidios a las gasolinas.
“Se concentrará en buenas noticias coyunturales en ingresos para Pemex y un subsidio mayor en finanzas públicas por el subsidio a las gasolinas con poco impacto inflacionario y en el bolsillo de los mexicanos”, precisó Gómez Alcalá.
¿Qué puede hacer México?
México, al ser miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, tiene que ayudar en las discusiones que se llevan a cabo en Nueva York.
“México, apegado a los principios de política exterior que tiene nuestra Constitución, condenar la invasión, tiene que apoyar la resolución pacífica de este conflicto y, también, apoyar a los aliados. No hay duda que Estados Unidos hará algo”, anticipó Baker.
Con información de Luz Elena Marcos