En esa ley se proponía que la cuota de intercambio fuera de 0.6% para los pagos con tarjetas de crédito y de 0.3% para las tarjetas de débito. Actualmente, las cuotas de intercambio de tarjetas de crédito alcanzan hasta el 1.91%, mientras que en tarjetas de débito son de hasta 1.15%, de acuerdo con datos de Banxico.
En 2023, la Cofece advirtió que las cuotas de intercambio en México son de las más altas en el mundo con un promedio de 1.36%, mientras que en otros países esta cuota es de 0.2% en promedio.
Para que se reduzca esta cuota de intercambio, que también podría ayudar a que los gasolineros mantengan precios de los combustibles en tiempos de volatilidad, el Banco de México emitió una regulación que simplifica los medios de pago.
"Una vez que dispongamos de este nuevo marco, continuaremos con la estrategia que hemos trazado con el gobierno para ampliar la digitalización en sectores clave, como gasolineras, transporte público, carreteras, programas sociales, así como los pagos y cobros en los tres niveles de gobierno", dijo Romano.
Esta nueva regulación se publicó el jueves, cuando la gobernadora de Banxico, Victoria Rodríguez, daba su discurso en la inauguración de la Convención Bancaria.
¿Eliminarán los pagos con efectivos en gasolineras?
La regulación de Banxico busca que el envío de dinero sea más intuitivo, rápido y sencillo al establecer estándares técnicos y de navegación uniformes para todas las instituciones de crédito y participantes del SPEI.
"En el apoyo a medidas que está encabezando la presidenta de la república y el gobierno federal para reducir el precio del combustible, los bancos proponemos eliminar de manera temporal la tasa de intercambio para pagos con tarjetas en gasolineras, confiando en que este esfuerzo se traduzca en una reducción de igual magnitud y, por lo menos, de igual magnitud en las tasas de descuento a estos comercios, que es muy importante para que se dé el beneficio al cliente", dijo Romano.
De esta manera, los bancos buscarán que los gasolineros adopten medios de pago como CoDi y Dimo, con el fin de que haya un aumento en el uso de pagos digitales y una reducción del efectivo.
Emilio Romano dijo que aunque el efectivo cumple con una función de practicidad también acarrea costos significativos especialmente en zonas marginadas para adultos mayores.
"El efectivo no genera rendimientos al ahorro, no construye historial financiero para acceder al crédito, limita la inclusión financiera, aumenta el riesgo de pérdidas y robos, y facilita el financiamiento de actividades ilícitas que afectan la seguridad de los mexicanos", dijo.