Además, el reporte del Inegi muestra que, a tasa anual, el IOAE proyecta un crecimiento anual de apenas 0.5% en marzo, reflejo de una desaceleración generalizada. Mientras las actividades terciarias crecerían 1.1%, las secundarias, ligadas a la industria, registrarían una caída de 0.5%, evidenciando debilidad en el sector productivo.
En el desglose mensual, el estancamiento de marzo se suma a un inicio de año negativo. En enero, el IGAE reportó una contracción de 0.92%, y aunque febrero fue revisado al alza a un crecimiento de 0.51%, el repunte resultó insuficiente para compensar la caída inicial. Así, el balance trimestral apunta a un deterioro de la actividad económica.
A tasa anual, el crecimiento del PIB también mostraría una pérdida de dinamismo. Banco Base estima un avance anual de 0.89% en el primer trimestre, por debajo del 1.79% observado en el último trimestre de 2025, lo que confirma una tendencia de desaceleración.
El IOAE adelanta hasta cinco semanas el comportamiento del Indicador Global de Actividad Económica, pero estas cifras son oportunas y pueden ser revisadas conforme se disponga de información más completa.