“Hoy por hoy la Unión Europea es el segundo socio comercial de México como bloque”, explicó Contreras en entrevista con Expansión.
El comercio bilateral superó los 94,500 millones de dólares en 2025, una cifra que refleja el creciente peso económico de la relación.
Las exportaciones mexicanas hacia Europa alcanzaron 27,658 millones de dólares, un aumento anual de 4.8%, mientras las importaciones sumaron 66,940 millones.
Desde la entrada en vigor del acuerdo original en el año 2000, el intercambio de bienes entre ambas regiones creció más de 300%.
Ante este panorama, consideró que la modernización del TLCUEM permitirá elevar el comercio bilateral, fortalecer cadenas industriales y abrir nuevas puertas para las exportaciones mexicanas.
El empresario destacó que México ocupa una posición única en el mundo, porque es el único país con acuerdos comerciales tanto con Norteamérica como con la Unión Europea, dos de las regiones económicas más grandes del planeta.
Esa doble integración, afirmó, coloca al país en una posición privilegiada para atraer inversiones y consolidar cadenas de manufactura.
Contreras estimó que la parte comercial del acuerdo puede entrar en vigor entre finales de 2026 y principios de 2027, una vez que el Parlamento Europeo y el Senado mexicano concluyan el proceso de aprobación.
México y la Unión Europea anunciaron que la modernización del acuerdo se firmará el 22 de mayo.
El comercio crecerá 35%
El presidente del Comce prevé que la modernización del TLCUEM impulse un aumento importante en el comercio exterior entre ambas regiones. Según sus estimaciones, en un horizonte de cinco años, el intercambio entre México y la Unión Europea aumente alrededor de 35%.
Contreras explicó que el acuerdo llega cuando muchas empresas buscan reducir riesgos derivados de conflictos comerciales y cambios geopolíticos.
Europa también necesita diversificar mercados y acercarse más a Norteamérica, algo que México puede facilitar gracias a su integración con Estados Unidos y Canadá.
Además del impulso comercial, Contreras destacó el efecto industrial que tendrá una mayor relación con Europa, porque una buena parte de las importaciones mexicanas desde la Unión Europea corresponde a maquinaria, tecnología y bienes de capital, factores que fortalecen la capacidad manufacturera nacional.
“La maquinaria europea viene con innovación tecnológica y con procesos ligados a economía verde y producción verde”, comentó.
A su consideración, esa tecnología permitirá que las empresas mexicanas eleven productividad, modernicen procesos y respondan a nuevas exigencias internacionales en materia ambiental e industrial.