Las exportaciones mexicanas hacia la Unión Europea se concentran en sectores de alto contenido industrial. Entre los principales productos que el bloque importa desde México destacan maquinaria y electrodomésticos, productos minerales, químicos, equipos de transporte y metales básicos.
Para la Unión Europea, México es ya su segundo socio comercial más importante en América Latina, solo por detrás de Brasil, una posición que refuerza su carácter estratégico en la región.
Tras concluir en 2025 las negociaciones para modernizar el Acuerdo Global bilateral, conocido como TLCUEM, un proceso que comenzó en 2016, la Unión Europea se prepara para avanzar hacia la firma del pacto modernizado. Este paso se inscribe en una dinámica más amplia de cierres simultáneos de acuerdos comerciales considerados prioritarios por Bruselas.
En las últimas semanas la Unión Europea se apresuró a cerrar acuerdos, por ejemplo, después de más de 25 años de negociaciones, el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur cerró sus textos finales en diciembre de 2024. A inicios de 2026, el Consejo de la Unión Europea autorizó formalmente su firma, con lo que inició la fase de ratificación en los distintos parlamentos.
También avanzó en Asia. El 27 de enero de 2026, la Unión Europea y la India cerraron un acuerdo calificado como histórico tras 18 años de negociaciones. Días después, el bloque elevó su relación con Vietnam a una asociación estratégica integral, el nivel diplomático más alto entre socios externos, como señal de recalibración comercial frente a las presiones arancelarias de Estados Unidos.
Ante este panorama, el embajador de México en Bélgica, Luxemburgo y la Unión Europea, Rogelio Granguillhome Morfín, sostuvo recientemente una reunión con el presidente de la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo, Bernd Lange. En ese encuentro se abordó el alcance del acuerdo modernizado y su impacto en comercio, inversión, sostenibilidad y cooperación política.
Granguillhome Morfín subrayó la necesidad de avanzar con rapidez hacia la firma y afirmó que el acuerdo será un pilar estratégico para construir una asociación Unión Europea–México más sólida en el cambiante panorama global. De acuerdo con lo planteado inicialmente por la Secretaría de Relaciones Exteriores, la firma se previó para este mes, aunque posteriormente el calendario se amplió al primer cuatrimestre del año. Lo cierto es que las condiciones actuales explican la urgencia de que entre en vigor el acuerdo modernizado.