"Un Canadá fuerte ayudará a hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande", dijo Carney al Economic Club of New York, haciendo referencia tanto a su propio lema de campaña como al de Trump.
"Si bien Canadá y Estados Unidos hemos tenido nuestras diferencias a lo largo de los siglos, siempre hemos trabajado, y finalmente las hemos superado, porque compartimos valores y nuestros intereses comunes son profundos", sostuvo.
Recordó a la sala repleta que "Canadá es el mayor cliente de Estados Unidos", y compra más bienes estadounidenses "que China, Japón y Alemania juntos".
El miércoles, funcionarios mexicanos anunciaron el inicio de conversaciones directas con Estados Unidos para revisar el T-MEC.
Los principales responsables de comercio de Trump han dejado claro que los avances con Canadá han sido más lentos y se han irritado por lo que consideran alardes anti-Trump de Carney en el escenario global, incluida su muy elogiada intervención en el Foro Económico Mundial de enero, cuando Carney declaró una "ruptura" en el orden mundial liderado por Estados Unidos.
Desde que asumió el cargo el año pasado, Carney ha advertido a los canadienses que su dependencia económica de Estados Unidos se había convertido en una vulnerabilidad y el jueves reiteró su objetivo de duplicar las exportaciones destinadas a terceros países en la próxima década.