A dos semanas de que se active el proceso previsto en el artículo 34.7 del T-MEC, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aseguró que las negociaciones avanzan conforme al calendario acordado y descartó señales de una ruptura inminente.
“Si la decisión política fuera que no siga vigente el tratado, ya lo sabríamos”, afirmó al ser cuestionado sobre las recientes declaraciones del presidente estadounidense.
El funcionario recordó que la administración de Trump lleva más de un año en funciones y que actualmente alrededor de 85% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos ingresan sin pagar aranceles gracias al cumplimiento de las reglas del acuerdo comercial.
“Ya no estaríamos en conversaciones formales”, agregó Ebrard al explicar por qué considera que Washington mantiene interés en la continuidad del tratado.
Esta semana México y Estados Unidos celebran nuevas sesiones de trabajo como parte de la preparación para la revisión sexenal. El jueves, Ebrard sostendrá una reunión con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, encuentro del que espera obtener mayor claridad sobre los siguientes pasos de la negociación.
México llega a estas mesas con una larga lista de temas bajo el brazo. Entre ellos figuran los aranceles aplicados por Estados Unidos al sector automotriz, al acero y al aluminio bajo la Sección 232, además de asuntos relacionados con agricultura, trabajo, medio ambiente y reglas de origen.
“Estamos presentando todos los puntos de vista, argumentos y posiciones de México”, dijo el secretario.
La postura mexicana sostiene que los aranceles estadounidenses contradicen el espíritu del tratado y afectan la integración productiva de América del Norte. En el caso del acero y aluminio, México argumenta además que la medida resulta difícil de justificar debido a que Estados Unidos mantiene superávit comercial frente a su socio.