México desplaza a China
Durante años, China ocupó una posición dominante dentro de las cadenas de suministro estadounidenses. Sin embargo, esa dinámica cambió de forma acelerada.
Entre 2018 y 2025, las importaciones estadounidenses procedentes de México crecieron 55%, mientras las compras a China cayeron 43%, según cifras oficiales. El valor de los insumos manufactureros que Estados Unidos recibe desde América del Norte supera por más de tres veces al proveniente del gigante asiático.
La transformación responde a una combinación de factores: las tensiones comerciales entre Washington y China, las interrupciones logísticas posteriores a la pandemia y la necesidad de cadenas de suministro más resilientes impulsaron a numerosas empresas a acercar producción y proveedores.
Pero México ofrece una ventaja que China difícilmente puede replicar.
Los bienes producidos en México para exportación a Estados Unidos suelen incorporar alrededor de 40% de contenido estadounidense y otro 25% de insumos canadienses. En contraste, las importaciones procedentes de China contienen apenas 4% de componentes estadounidenses. Esto significa que cuando Estados Unidos compra manufacturas mexicanas también genera actividad económica, empleo y demanda para proveedores instalados dentro de su propio territorio.
Las importaciones crecen desde Asia
El avance de México en las cadenas de suministro estadounidenses también abre una discusión cada vez más relevante para la región. Un análisis del Observatorio Legislativo de Asuntos Globales de la Cámara de Diputados de México indica que mientras las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos ganan terreno, las importaciones procedentes de Asia avanzan a gran velocidad. Entre 2016 y 2025, las compras mexicanas a China aumentaron 92%, mientras las provenientes de Vietnam crecieron 457%, al pasar de 4,000 millones de dólares a 22,400 millones.
La tendencia cobró fuerza a partir de la guerra comercial entre Estados Unidos y el gigante asiático. Desde entonces, México elevó sus exportaciones hacia Estados Unidos, pero también incrementó la entrada de insumos asiáticos para abastecer sus cadenas manufactureras. El fenómeno alimenta un debate que ya aparece en Washington. ¿México produce cada vez más contenido regional o funciona como una plataforma que incorpora componentes extranjeros antes de exportar bienes terminados?
Para los fabricantes estadounidenses, la respuesta apunta hacia una integración cada vez más profunda de América del Norte, pues el elevado contenido estadounidense y canadiense que incorporan las exportaciones mexicanas muestra que buena parte de esa actividad económica permanece dentro de la región.