La compañía, respaldada por el grupo indio Hetero Labs, inauguró la primera fase de una planta farmacéutica en la Ciudad Industrial del Valle de Cuernavaca (CIVAC), en Jiutepec, con una inversión cercana a los 50 millones de dólares. El proyecto contempla la creación de entre 250 y 300 empleos directos y más de 1,000 indirectos, además de la fabricación de medicamentos para enfermedades como cáncer, diabetes, VIH y padecimientos cardiovasculares.
Aunque la llegada de Camber-Amarox no sustituye la escala económica ni laboral que tuvo Nissan durante casi seis décadas, sí envía una señal relevante: el corredor industrial de Morelos sigue atrayendo inversión y comienza a diversificar su perfil productivo.
El vacío que dejó Nissan
La decisión de Nissan de cerrar su planta en Morelos forma parte de una reestructuración global que concentrará la producción mexicana en Aguascalientes. Con ello concluye una historia iniciada en 1966, cuando CIVAC se convirtió en la primera instalación de manufactura de la empresa japonesa fuera de su país de origen.
Durante décadas, la armadora fue uno de los principales motores económicos de la entidad. A su alrededor crecieron cadenas de suministro, proveedores especializados y miles de empleos vinculados a la industria automotriz.
Por eso, el cierre encendió alertas sobre el futuro industrial de Morelos y sobre la capacidad de la entidad para atraer nuevas inversiones capaces de compensar la pérdida de una de sus empresas insignia.
La llegada de Camber-Amarox no llena por completo ese vacío, pero sí representa uno de los primeros proyectos de gran tamaño que aterrizan en la zona después de la salida de Nissan.
La apuesta por los medicamentos
El arribo de la farmacéutica también refleja un cambio más profundo en las prioridades industriales del país.
Mientras durante años la manufactura automotriz dominó la conversación sobre inversión extranjera, sectores como la industria farmacéutica, la biotecnología y la producción de dispositivos médicos comienzan a ganar espacio dentro de la política industrial mexicana.
Detrás de Camber-Amarox se encuentra Hetero Labs, uno de los grupos farmacéuticos más importantes de India. La planta en Morelos busca abastecer al mercado nacional, pero también aprovechar la posición estratégica de México para atender otros mercados de la región.
La inversión coincide además con la estrategia impulsada por México, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien ha colocado a la industria farmacéutica entre los sectores prioritarios del Plan México, ha dicho que el objetivo es aumentar la producción nacional de medicamentos, reducir la dependencia de importaciones y fortalecer la capacidad productiva del país en un sector considerado estratégico.
En los últimos meses, el gobierno federal anunció inversiones por más de 21,000 millones de pesos en proyectos relacionados con medicamentos, biofármacos, investigación clínica e insumos médicos. La meta es construir cadenas de suministro más resilientes y convertir a México en un polo regional de manufactura para el sector salud.
La llegada de Camber-Amarox va más allá de una nueva fábrica, también representa una pieza dentro de una estrategia nacional que busca impulsar una industria con mayor contenido tecnológico y valor agregado.