Las importaciones también crecieron, México compró mercancías por 67,285 millones de dólares, 24% más que un año antes, un comportamiento que refleja una mayor demanda de insumos para la producción nacional. Como resultado, la balanza comercial registró un superávit de 2,259 millones de dólares durante mayo.
Exportaciones
Las exportaciones no petroleras crecieron 25.6%, mientras las petroleras aumentaron 18%. Dentro de las primeras, los envíos hacia Estados Unidos avanzaron 27.2%, mientras las exportaciones al resto del mundo aumentaron 17.7%, una señal de que el crecimiento no dependió únicamente del mercado estadounidense.
El motor principal volvió a ser la industria manufacturera. Las exportaciones de este sector sumaron 62,990 millones de dólares, con un crecimiento anual de 25.1%. Destacaron la maquinaria y equipo para industrias diversas, que casi duplicó su valor con un incremento de 98.1%, además de los productos de la minerometalurgia, los equipos eléctricos y electrónicos, los productos plásticos y de caucho, así como alimentos, bebidas y tabaco.
El único gran sector que no recobra su fuerza es el automotriz, ya que sus exportaciones disminuyeron 2.2% respecto a mayo del año pasado. La caída respondió a un descenso de 3.5% en las ventas dirigidas a Estados Unidos, aunque los envíos hacia otros mercados crecieron 5.7%.
En el sector agropecuario, las exportaciones aumentaron 2.2%. Los mayores avances correspondieron a uvas y pasas, jitomate, legumbres y hortalizas frescas, cítricos y pepino. En contraste, las ventas de café crudo y aguacate registraron retrocesos. Las exportaciones extractivas también destacaron con un crecimiento de 88.7%.
Entre enero y mayo, las exportaciones mexicanas acumularon 317,172 millones de dólares, un incremento anual de 22.6%. Las manufacturas concentraron 91% del valor total exportado, lo que confirmó que la industria continúa como el principal motor del comercio exterior mexicano.