La guerra comercial entre Estados Unidos y China está cambiando el mapa de la manufactura mundial, y México aparece como uno de los principales ganadores.
La guerra comercial entre Estados Unidos y China está cambiando el mapa de la manufactura mundial, y México aparece como uno de los principales ganadores.
Entre 2018 y 2025, México ganó participación en 22 de los 32 sectores manufactureros clasificados por el Sistema de Clasificación Industrial de América del Norte (SCIAN), mientras que China perdió terreno en 29 de ellos, de acuerdo con un análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
El estudio muestra que el país no sólo conserva su fortaleza en industrias tradicionales, sino que comienza a consolidarse en actividades de mayor complejidad tecnológica, como computadoras, electrónicos, maquinaria industrial y manufacturas avanzadas.
Este cambio se debe a una transformación más amplia en las cadenas globales de suministro. Desde el inicio de la guerra comercial en 2018 y, especialmente, tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en 2025 con una política arancelaria más agresiva, las empresas estadounidenses han reducido su dependencia de proveedores chinos y han buscado alternativas más cercanas y confiables.
Mientras las importaciones estadounidenses procedentes de China cayeron 18.5% entre 2018 y 2024, las compras totales de Estados Unidos crecieron 22.4%, lo que abrió espacio para otros proveedores. En ese mismo periodo, la participación de China en las importaciones estadounidenses pasó de 21.2% a 13.4%, mientras que México aumentó de 13.6% a 15.5%.
El avance mexicano no ocurrió únicamente en sectores tradicionales, de acuerdo con el IMCO, los mayores incrementos de participación se registraron en bebidas y tabaco, equipo de transporte, manufacturas diversas, computadoras y equipo electrónico, muebles, maquinaria industrial, plásticos y hule, productos minerales no metálicos y productos metálicos.
Entre los casos más representativos destaca el sector de computadoras y productos electrónicos, cuya participación en las importaciones estadounidenses aumentó 4.5 puntos porcentuales entre 2018 y 2025. En valor, las exportaciones mexicanas prácticamente se duplicaron, al pasar de 59,300 millones de dólares a 129,900 millones.
La industria de equipo de transporte, que incluye automóviles, camiones y autopartes, también reforzó su posición. Su participación creció 6.4 puntos porcentuales y el valor exportado aumentó de 110,000 millones a 147,000 millones de dólares, reflejo de la integración que mantiene la industria automotriz de América del Norte.
También sobresalen los avances en maquinaria industrial, plásticos y hule, manufacturas diversas y productos minerales no metálicos, sectores donde México ha aprovechado parte del espacio que China ha ido perdiendo en el mercado estadounidense.
Mientras México gana terreno, China pierde presencia en industrias que durante años dominaron sus exportaciones hacia Estados Unidos.
El mayor retroceso se observa en computadoras y electrónicos, donde su participación cayó 34.8 puntos porcentuales entre 2018 y 2025. También perdió posiciones importantes en muebles, productos de piel y cuero, ropa, electrodomésticos, plásticos y hule, textiles y productos minerales no metálicos.
Para el IMCO, este desplazamiento no es un fenómeno temporal, sino parte de una reorganización más compleja de las cadenas globales de suministro impulsada por los aranceles estadounidenses y la estrategia empresarial de diversificar proveedores.
El instituto considera que México reúne tres ventajas que explican este reposicionamiento: una base manufacturera cada vez más sofisticada, el acceso preferencial al mercado estadounidense mediante el T-MEC y su cercanía geográfica con Estados Unidos.
Sin embargo, advierte que el crecimiento también empieza a mostrar límites. En sectores como computadoras y electrónicos, las plantas manufactureras operan cerca de su capacidad máxima. El equipo de cómputo registra una utilización de 97.4% y los semiconductores de 94.9%, niveles que reflejan una fuerte demanda, pero también la necesidad de ampliar la infraestructura productiva para mantener el ritmo de expansión.
Para el IMCO, si México logra atraer nuevas inversiones en manufactura avanzada, energía, logística y automatización, podrá consolidar el espacio que China está dejando en el principal mercado consumidor del mundo y fortalecer su papel como uno de los pilares industriales de América del Norte.