Datos del Banco de México (Banxico) muestran que las exportaciones mexicanas de alimento para mascotas pasaron de 28.3 millones de dólares en 2015 a 214.2 millones en 2025. Las importaciones también aumentaron, aunque a un ritmo menor: pasaron de 84.3 millones a 311.3 millones de dólares en el mismo periodo, un crecimiento de 3.6 veces.
Estados Unidos concentra alrededor de 30% de las exportaciones mexicanas de estos productos, pero la industria también gana terreno en Costa Rica, Guatemala, Colombia y El Salvador. El avance refleja una cadena productiva que amplía su presencia fuera del mercado interno y encuentra nuevos destinos conforme aumenta la demanda internacional.
Detrás de este crecimiento existe un cambio: las mascotas dejaron de ocupar un lugar secundario dentro de los hogares y pasaron a formar parte del gasto familiar. Ese cambio elevó el consumo de alimentos para mascotas especializados, premios, productos premium y fórmulas con mayor valor agregado, segmentos que ofrecen mejores márgenes para la industria.
Para México, el atractivo combina varios factores: una industria agroalimentaria consolidada, disponibilidad de materias primas, cercanía con Estados Unidos y una amplia red de tratados comerciales, encabezada por el T-MEC, que facilita el acceso al mayor mercado de alimento para mascotas del mundo.
Empresas apuestan
El crecimiento del mercado ya atrae inversiones de compañías internacionales. Empresas como Mars Petcare, Nestlé Purina, ADM y Royal Canin operan plantas o marcas relevantes en México, mientras fabricantes nacionales como Nupec, Maka Pet, Vimifos Pet Care y Alimentos Balanceados Pénjamo fortalecen su capacidad con la mira puesta en ampliar sus exportaciones.
La expansión de estas compañías coincide con la visión del Consejo Nacional de Fabricantes de Alimentos Balanceados y de la Nutrición Animal (Conafab), organismo que considera que México cuenta con el potencial para convertirse en un hub de producción y distribución de alimento para mascotas.
La apuesta descansa sobre varias ventajas competitivas. La cercanía con Estados Unidos, la integración comercial que ofrece el T-MEC, la fortaleza de la industria agroalimentaria y la disponibilidad de materias primas permiten fabricar con costos competitivos y responder con rapidez a la demanda del principal mercado de alimento para mascotas del mundo.
El organismo considera que estas condiciones colocan a México en una posición privilegiada para atraer nuevas inversiones y ampliar su capacidad exportadora hacia el resto del continente. Aunque la incertidumbre comercial con Estados Unidos mantiene cautela entre algunas empresas, la expectativa de la industria apunta a consolidar al país como uno de los principales centros regionales de fabricación y exportación de alimento para mascotas.