El auge está modificando incluso la composición del intercambio entre ambos países. Esta tecnología ya concentra cerca de una cuarta parte de las importaciones estadounidenses desde México realizadas entre empresas relacionadas (matrices y filiales en ambos lados de la frontera), por encima del transporte, que dominaba este tipo de comercio una década atrás.
No obstante, de acuerdo con los expertos, para escalar desde la fabricación de componentes hacia actividades de diseño, ingeniería y desarrollo tecnológico, México necesita más profesionistas especializados.
“Tenemos el talento humano, pero no tenemos suficiente. Tendríamos que generar más interés en más jóvenes para estudiar carreras STEM”, dijo Bárbara Gómez de Navarro, directora regional de FIRST México, durante el lanzamiento del FIRST Tech Challenge México 2026, una competencia internacional de robótica para estudiantes de secundaria y preparatoria organizada en conjunto con Tecmilenio.
Gómez recordó que, durante las conversaciones sobre la instalación de Tesla en Nuevo León, una de las preguntas de la empresa era si la entidad podía generar alrededor de 5,000 ingenieros por año. Más allá del desenlace de aquella inversión , la inquietud muestra cómo la disponibilidad de personal especializado se ha convertido en un criterio para decidir dónde instalar nuevas operaciones.
Además, el reto será mayor conforme avance la llamada IA física, que combina inteligencia artificial, robótica y sensores para que las máquinas perciban su entorno y actúen en tiempo real. Un estudio de Tata Consultancy Services entre 300 directivos manufactureros de Norteamérica y Europa encontró que 87% enfrenta restricciones de habilidades entre moderadas y críticas para escalar estas tecnologías, mientras que 60% espera utilizarlas para mitigar la escasez de mano de obra.
De trabajadores que ensamblan a ingenieros que patentan
Durante décadas, una parte importante del atractivo industrial de México estuvo basada en costos laborales competitivos, cercanía con Estados Unidos y capacidad para fabricar productos diseñados en otras economías. Pero tras décadas de intercambio tecnológico, ese modelo empieza a cambiar.
Bárbara Gómez puso como ejemplo a Ford y General Motors. La primera opera en México un centro global de tecnología y negocios desde el que desarrolla productos para distintos mercados e incluso soluciones que pueden ser utilizadas por otras marcas, mientras que General Motors cuenta con un centro de ingeniería en Toluca dedicado al diseño de productos y soluciones.
“Ford está diseñando productos desde México para el resto del mundo y General Motors tiene un centro de ingeniería increíble en Toluca. Ya están diseñando desde México”, señaló Gómez.
El cambio también se refleja en lo que las compañías solicitan a las instituciones educativas. “Ya no solamente estamos haciendo una aplicación de lo que otros países diseñan. Nosotros ya generamos conocimiento, generamos soluciones”, afirmó Abismael Reséndiz, director nacional de Prepa Tecmilenio. Las empresas, agregó, ya no buscan únicamente jóvenes capaces de ejecutar operaciones: “Queremos que diseñen, queremos que tengan herramientas para desarrollar ingeniería o desarrollar conocimiento”.