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México puede duplicar su industria aeroespacial, pero la inversión pierde vuelo

La inversión extranjera en el sector pasó de 340.7 a 171.8 millones de dólares en un año, pese al crecimiento de las exportaciones aeroespaciales.
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La presidenta Claudia Sheinbaum recorre una exhibición de la Feria Aeroespacial de México, acompañada por autoridades civiles y militares. FOTO: PRESIDENCIA/CUARTOSCURO.COM (Presidencia)

México atraviesa uno de sus mejores momentos en la industria aeroespacial, ya que el país ocupa el cuarto lugar mundial entre los exportadores del sector, rondó los 11,000 millones de dólares en ventas al exterior durante 2025 y podría conservar ese nivel récord al cierre de 2026. Sin embargo, alcanzar todo su potencial dependerá de la recuperación del interés de nuevos inversionistas y sortear la incertidumbre comercial en Norteamérica.

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El valor de la industria aeroespacial mexicana se estima en aproximadamente 8,880 millones de dólares, pero el Programa Espacial Mexicano 2026-2030 proyecta que podría alcanzar 22,700 millones de dólares en 2029, más del doble de su tamaño actual, de acuerdo con un análisis de Prodensa.

La oportunidad aparece en medio de un auge aeroespacial global , impulsado por el aumento del gasto en defensa en Europa y otras regiones, además de la fuerte demanda de la aviación comercial. México llega a este momento con una base de proveedores en expansión, personal especializado y una elevada integración con Estados Unidos.

No obstante, la llegada de capital perdió impulso, de acuerdo con datos de la Secretaría de Economía, la inversión extranjera directa en la fabricación de equipo aeroespacial cayó 49.6% en 2025, al pasar de 340.7 millones de dólares en 2024 a 171.8 millones, mientras los países compiten con mayor intensidad por atraer nuevos proyectos.

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Crecimiento aeroespacial bajo presión

La industria aeroespacial mexicana mantiene una trayectoria ascendente que se remonta a más de dos décadas. Desde 2004, sus exportaciones registran un crecimiento promedio anual de 14%, una tasa superior al avance mundial del sector, según Prodensa.

Sin embargo, la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (FEMIA) anticipó una moderación para este año, porque estima que el sector crecería 7% en 2026 ante la incertidumbre relacionada con la revisión del T-MEC y los aranceles que afectan materiales utilizados por las empresas.

La exposición al mercado estadounidense amplifica ese riesgo, ya que alrededor de 80% de las exportaciones mexicanas de componentes aeronáuticos tiene como destino Estados Unidos, mientras el resto se distribuye entre Canadá y distintos países europeos.

FEMIA planteó que la industria necesita mayor certeza en los procesos de importación y exportación, además de la eliminación de aranceles aplicados a materiales metálicos y aluminio. Para la federación, cualquier cambio que afecte a uno de los tres socios comerciales repercute en el resto debido a la integración de sus cadenas productivas.

Economía, optimista con potencial aeroespacial

Frente a las alertas de la industria, la Secretaría de Economía mantiene una lectura más enfocada en el potencial del sector. La dependencia incluyó a la actividad aeroespacial entre las cadenas estratégicas del Plan México, que busca elevar 15% el contenido nacional hacia 2030, fortalecer la proveeduría local y acercar los proyectos tecnológicos a empresas y fondos de inversión.

El secretario Marcelo Ebrard señaló que México contaba con 386 empresas aeroespaciales y planteó la meta de colocar al país entre los 10 mayores productores mundiales. En InnovaFest Querétaro 2026, Economía volvió a presentar al sector como una de sus prioridades de innovación, con la participación de Airbus, Honeywell, Safran y FEMIA.

El objetivo de elevar el contenido nacional responde a uno de los desafíos de la industria: aumentar la participación de empresas mexicanas en una cadena dominada por grandes fabricantes y proveedores internacionales. También implica avanzar hacia actividades de mayor valor agregado, como el diseño, la ingeniería y el desarrollo tecnológico.

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Empresas mantienen su apuesta

Las compañías que ya operan en México continúan con sus planes de ampliación, una señal que contrasta con las dificultades para captar nuevos inversionistas.

Airbus compra cada año más de 700 millones de dólares a proveedores mexicanos. La compañía también destinó 646.7 millones de pesos a ampliar su planta en Colón, Querétaro , donde ensambla desde cero puertas para sus aviones comerciales.

Viva Aerobus construye en Querétaro un complejo de mantenimiento con una inversión de 4,000 millones de pesos, equivalentes a aproximadamente 222 millones de dólares, cuya apertura está prevista para 2027.

En Chihuahua, ATI Materials anunció una inversión de 80 millones de dólares para instalar ATI Forged Products, un proyecto que creará más de 230 empleos especializados. Durante la actual administración estatal, Chihuahua captó 220 millones de dólares mediante nueve nuevas operaciones aeroespaciales.

Prodensa señala que compañías como Safran, Bombardier, ITP Aero, Aernnova y Airbus mantienen inversiones y expansiones en México. Querétaro, por su parte, sostuvo reuniones con entre 50 y 60 empresas proveedoras durante la Feria Aeronáutica Internacional de Farnborough para explorar su posible llegada al estado.

Menos capital nuevo

La principal señal de alerta no proviene de las empresas establecidas, sino de las compañías que todavía evalúan dónde colocar sus siguientes inversiones.

Marco Kuljacha, autor del análisis de Prodensa, advirtió que durante la feria de Farnborough percibió un menor número de empresas interesadas en considerar a México como su próximo destino de expansión frente a ediciones anteriores.

Entre 2006 y 2025, la industria aeroespacial mexicana recibió 5,505 millones de dólares de inversión extranjera directa. Estados Unidos aportó 62% de ese capital; Canadá, 25%, y Francia, 11%.

El descenso reciente de la inversión extranjera contrasta con el crecimiento de las exportaciones. Entre los factores que debilitan la percepción sobre la competitividad de México aparecen los aranceles, las reformas laborales y los incrementos continuos al salario mínimo.

El momento aeroespacial mexicano es más fuerte que nunca, pero su siguiente despegue todavía no está garantizado.

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