“El mundo es mucho más complicado que como era hace 10 años. No ayuda lo que hacen algunos de nuestros dirigentes. El mundo es cada vez más volátil, incierto, y por eso la recuperación ha sido complicada para muchos de nuestros proveedores, volver a los niveles de eficiencia que tenían antes no ha sido sencillo”, comenta en entrevista con Expansión.
La recuperación del fabricante aún refleja los efectos de los años recientes. En 2025, Airbus entregó 790 aeronaves, una cifra que todavía se ubica por debajo de las más de 800 unidades entregadas en 2019, antes de la pandemia de covid-19.
Aunque la empresa prevé recuperar este año niveles similares a los registrados antes de la emergencia sanitaria, considera que la cercanía con proveedores y la regionalización de las cadenas de suministro serán factores determinantes para sostener el crecimiento.
México destaca en esa estrategia por la presencia de proveedores Tier 1 y Tier 2, entre ellos Safran y General Electric, además de una base manufacturera consolidada y una ubicación privilegiada frente al mercado estadounidense.
Año con año, Airbus destina entre 700 y 1,000 millones de dólares en compras a proveedores mexicanos.
“El hecho de que tengas muchísimas empresas aquí en México es una ventaja. Muchas de esas empresas lo hicieron por tener un mercado enorme al norte, así que tienes la capacidad de contar con sistemas productivos eficientes”, comenta.
Más producción y nuevas capacidades en Querétaro
La ampliación de la planta de Querétaro representa un cambio importante para las operaciones de Airbus en el país. Actualmente se fabrican diferentes tipos de puertas de emergencia en el complejo, cuatro para los aviones de mayor volumen vendidos por Airbus, el A320 y A321, así como una puertas para sus A330 y A350.
Con la expansión, que incluye un crecimiento de 50% en sus áreas de distribución y almacenamiento, la instalación dejará de producir únicamente puertas de emergencia para fabricar también las puertas convencionales utilizadas por los pasajeros al abordar y descender de las aeronaves.
La planta, inaugurada en 2013, procesa la materia prima desde sus primeras etapas. El complejo transforma aluminio y acero en componentes terminados y tiene capacidad para manufacturar hasta 700 números de parte.
Además de las puertas para aviones comerciales, la instalación produce componentes estructurales para helicópteros, una línea de negocio que actualmente representa cerca de 10% de la producción total del sitio.