Entre los factores que motivaron a bajar la perspectiva económica, Hacienda destacó el moderado crecimiento de la economía en el primer trimestre de 1.1%, la cual disminuyó la base para las perspectivas hacia 2027. A su vez, este menor dinamismo obedeció a el escalonamiento del conflicto en Medio Oriente que encareció los precios del petróleo y los combustibles, generó volatilidad financiera puso más cautelosos a los inversionistas, e interrumpió las cadenas globales de valor.
También afectó la incertidumbre para el comercio internacional, además de la aplicación de medidas arancelarias, aunado a la prevalencia de altas tasas de interés a nivel global y nacional para contener la inflación, además de afectaciones climáticas adversas.
Crecimiento para 2027 será por mayor inversión y exportaciones
No obstante, la proyección para 2027 queda por arriba de la ajustada para 2026, con la expectativa de la aceleración de la inversión pública y el consumo privado, tras incrementos a los salarios reales, la baja de desempleo y la consolidación de los Programas para el Bienestar, aseveró la dependencia.
Para ello, Amador Zamora, explicó que se destinará 2.6% del PIB en inversión física presupuestaria, la cual se canalizará a través del Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar, el cual, habilita el modelo de inversión mixta para la coparticipación del sector privado en el desarrollo de obra pública.
También se espera que las exportaciones de alto contenido tecnológico, como equipo de cómputo y electrónicos, se dinamicen a través del T-MEC, y una recuperación de la producción industrial en Estados Unidos. Los recortes a las tasas de interés alrededor del mundo y en México también son un aliciente para dinamizar la economía, destacó Hacienda.