En tiempos del PRI, el SAT criticó las condonaciones fiscales
En 2013, en un análisis propio elaborado por el SAT sobre el programa “Ponte al Corriente”, el organismo recaudador advirtió que la repetición de programas de condonación fiscal podía reducir los incentivos para cumplir oportunamente con las obligaciones tributarias.
En ese entonces, bajo la administración de Aristóteles Nuñez, el organismo sostuvo que las amnistías fiscales pueden generar expectativas entre los contribuyentes de que habrá nuevos beneficios para quienes no paguen a tiempo.
El SAT señaló que estos programas deben ser considerados acontecimientos únicos. En su evaluación de experiencias nacionales e internacionales, advirtió que mientras más frecuentes sean las amnistías y se dirijan al mismo grupo de contribuyentes, mayor será la distorsión de los incentivos para cumplir con las obligaciones fiscales.
El diagnóstico también cuestionó los efectos de largo plazo. El documento establece que la realización periódica de condonaciones tiene resultados mixtos y mayoritariamente poco significativos en la ampliación de la base gravable. Además, puede generar inequidad frente a los contribuyentes que sí cumplen, especialmente si no se acompaña de una fiscalización más estricta y de mayor eficiencia recaudatoria.
Una de las principales críticas fue el efecto sobre la percepción de riesgo. El SAT sostuvo que “la aplicación repetida induce a una reducción de la percepción de riesgo del incumplimiento”, porque los contribuyentes pueden optar por no pagar y esperar un nuevo programa que les permita obtener beneficios. El informe cita las experiencias de Rusia y Argentina durante la década de 1990 como ejemplos de estos efectos.
El programa Ponte al Corriente permitió recaudar 40 mil 335 millones de pesos, pero implicó condonaciones por 166 mil 479 millones de pesos. El 92% del monto condonado correspondió a créditos con una antigüedad superior a cinco años.
La magnitud de los adeudos susceptibles de recibir el beneficio también fue considerable. Al cierre de 2012 existían 1,645 millones de adeudos en la cartera del SAT y 79%, equivalente a 1,291 millones de créditos, era susceptible de condonación. De una cartera valuada en 668,544 millones de pesos, 625 mil 268 millones, el 94%, podían quedar sujetos al programa.
El informe recomendó acompañar cualquier amnistía con medidas de fortalecimiento de las facultades de fiscalización, además de establecer compromisos de pago futuro y mecanismos de seguimiento para los contribuyentes beneficiados. También planteó establecer restricciones para quienes buscaran acogerse nuevamente a este tipo de programas.
Tras señalar que en años recientes ya se habían aplicado varios programas de condonación, el SAT recomendó “que no se repita este tipo de políticas”, debido a los fuertes incentivos que generan al incumplimiento de las obligaciones fiscales.
“Uno de los objetivos principales de las administraciones tributarias es incentivar el cumplimiento oportuno y voluntario en los contribuyentes. Sin embargo, la realización de amnistías fiscales genera el efecto opuesto", subraya el documento.