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La condonación de multas y recargos del SAT abre la puerta a grandes empresas para negociar deudas millonarias

A junio de 2026, las grandes empresas acumulaban créditos fiscales por 1.11 billones de pesos. En 2013, el SAT advirtió que repetir amnistías fiscales debilita los incentivos para cumplir a tiempo.
Antonio Martínez Dagnino, titular del Servicio de Administración Tributaria (SAT), durante su participación en la Conferencia del Pueblo realizada en el Salón Tesorería en Palacio Nacional.
Al cierre del segundo trimestre de 2026, las grandes empresas reportaron créditos fiscales o deudas con el SAT, a cargo de Antonio Martínez Dagnino, por 1.11 billones de pesos, es casi cinco veces de los créditos determinados en 2019, por apenas 231,787 millones. (Foto: Graciela López Herrera/Cuartoscuro)

El Programa de Regularización Fiscal que se perfila para 2027, y que fue aprobada en la Cámara de Diputados , puede incentivar a empresas que litigan créditos fiscales ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) a desistirse de sus procedimientos y regularizar sus adeudos mediante la reducción de multas y recargos.

Para el próximo año se espera la continuación del Programa de Regularización Fiscal del SAT que descuenta hasta 100% las multas, recargos y gastos de ejecución por ponerse al tanto con el pago de impuestos, pero con el gran cambio de que será accesible para las empresas de todos los ingresos, y sin el tope de 300 millones de pesos como aplica hasta este año.

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Eliminar el límite de ingresos permitirá que poco más de 16,000 grandes empresas accedieran al programa, las cuales aportan al erario más de dos billones 300,000 millones de pesos. La edición 2026 de este programa ha beneficiado a más de 38,000 contribuyentes, que han dejado entre 6,000 y 6,500 millones a la recaudación, de acuerdo con el diputado Ricardo Monreal, quien presentó esta reserva al dictamen de la Ley de Ingresos de Federación 2027 en el pleno de la Cámara de Diputados, luego de una reunión de la presidenta Claudia Sheinbaum y representantes del CCE.

El cambio fue aprobado en Diputados la semana pasada, y ahora debe votarse en el Senado, donde se prevé que las comisiones de Puntos Constitucionales y de Hacienda inicien su discusión este miércoles.

Aunque la oposición criticó que fuera una contradicción a la prohibición a la condonación de impuestos en 2019 durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, Monreal explicó que son incentivos fiscales para accesorios, que son multas, recargos y gastos de operación, y no para impuestos, que ningún contribuyente que no pague impuestos podrá acceder a este Programa.

En gobiernos anteriores, cada inicio de sexenio publicaban decretos presidenciales que otorgaban condonaciones de impuestos a las empresas, muchas no pagaban sus impuestos y se esperaban a estas publicaciones cada inicio de administración para ponerse al tanto con la autoridad fiscal, otras aguantaban litigios en espera de la amnistía fiscal de cada seis años.

En los periodos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto la determinación de créditos fiscales se comportó irregular , mientras se observa un crecimiento constante en el total desde 2019. Los créditos fiscales reportaron un total 3.2 billones de pesos al cierre de junio, poco más de seis veces que los créditos en 2013, por 516,504 millones.

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“La realidad es que se abusó de las reglas de condonación que venían en las leyes de ingresos de antes de López Obrador (…) Aquí hay una distinción importante, recargos y multas son accesorios de las contribuciones, no son las contribuciones por sí mismas. La contribución es la contribución histórica y su actualización, que no es otra cosa más que traer a valor presente por inflación esas cantidades”, comentó.

Al cierre del segundo trimestre de 2026, las grandes empresas reportaron créditos fiscales o deudas con el SAT por 1.11 billones de pesos, es casi cinco veces de los créditos determinados en 2019, por apenas 231,787 millones. Desde ese año, el crecimiento en los créditos de las grandes empresas se mantiene constante, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Los créditos fiscales son cantidades que la autoridad determina a favor del fisco por concepto de contribuciones y, cuando corresponde, sus accesorios, como multas y recargos.

En créditos fiscales viejos, por ejemplo, de más de 5 años, las multas y recargos suelen representar entre 55% y 60% del total del adeudo.

“Si tú te pones a ver un crédito fiscal muy elevado, y estás litigándolo y piensas que no vas a tener la razón ya en el tribunal fiscal, en el colegiado, en la Corte, pues el management o el board of directors dirán en las empresas, ‘oigan, pues nos conviene o nos conviene, costo-beneficio’. (…)Para ser gran gran contribuyente, debes tener ingresos acumulables en el ejercicio del momento anterior como más de 2,000 millones de pesos, entonces, sí, evidentemente va dirigido a esos créditos muy grandes y generar un incentivo para tomar una decisión de negocios”, comentó

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De acuerdo con el artículo 21 transitorio, agregado a la Ley del ISR en el proceso de discusión y votación del dictamen en la Cámara de Diputados, esta disposición aplicaría para créditos fiscales consentidos o firmes, por lo que si una empresa se encuentra en medio de un juicio o un recurso de revocación, puede desistirse de ellos para que el crédito quede firme y así poder acceder al beneficio de la condonación de las multas y recargos.

De acuerdo con el Código Fiscal de la Federación, la condonación de multas al 100% ya existía en los artículos 70 y 74, pero la condonación de recargos normalmente solo se permitía hasta por una tercera parte, mientras este estímulo otorga el 100% de condonación en ambos conceptos, añadió el especialista de Hogan Lovells.

En tiempos del PRI, el SAT criticó las condonaciones fiscales

En 2013, en un análisis propio elaborado por el SAT sobre el programa “Ponte al Corriente”, el organismo recaudador advirtió que la repetición de programas de condonación fiscal podía reducir los incentivos para cumplir oportunamente con las obligaciones tributarias.

En ese entonces, bajo la administración de Aristóteles Nuñez, el organismo sostuvo que las amnistías fiscales pueden generar expectativas entre los contribuyentes de que habrá nuevos beneficios para quienes no paguen a tiempo.

El SAT señaló que estos programas deben ser considerados acontecimientos únicos. En su evaluación de experiencias nacionales e internacionales, advirtió que mientras más frecuentes sean las amnistías y se dirijan al mismo grupo de contribuyentes, mayor será la distorsión de los incentivos para cumplir con las obligaciones fiscales.

El diagnóstico también cuestionó los efectos de largo plazo. El documento establece que la realización periódica de condonaciones tiene resultados mixtos y mayoritariamente poco significativos en la ampliación de la base gravable. Además, puede generar inequidad frente a los contribuyentes que sí cumplen, especialmente si no se acompaña de una fiscalización más estricta y de mayor eficiencia recaudatoria.

Una de las principales críticas fue el efecto sobre la percepción de riesgo. El SAT sostuvo que “la aplicación repetida induce a una reducción de la percepción de riesgo del incumplimiento”, porque los contribuyentes pueden optar por no pagar y esperar un nuevo programa que les permita obtener beneficios. El informe cita las experiencias de Rusia y Argentina durante la década de 1990 como ejemplos de estos efectos.

El programa Ponte al Corriente permitió recaudar 40 mil 335 millones de pesos, pero implicó condonaciones por 166 mil 479 millones de pesos. El 92% del monto condonado correspondió a créditos con una antigüedad superior a cinco años.

La magnitud de los adeudos susceptibles de recibir el beneficio también fue considerable. Al cierre de 2012 existían 1,645 millones de adeudos en la cartera del SAT y 79%, equivalente a 1,291 millones de créditos, era susceptible de condonación. De una cartera valuada en 668,544 millones de pesos, 625 mil 268 millones, el 94%, podían quedar sujetos al programa.

El informe recomendó acompañar cualquier amnistía con medidas de fortalecimiento de las facultades de fiscalización, además de establecer compromisos de pago futuro y mecanismos de seguimiento para los contribuyentes beneficiados. También planteó establecer restricciones para quienes buscaran acogerse nuevamente a este tipo de programas.

Tras señalar que en años recientes ya se habían aplicado varios programas de condonación, el SAT recomendó “que no se repita este tipo de políticas”, debido a los fuertes incentivos que generan al incumplimiento de las obligaciones fiscales.

“Uno de los objetivos principales de las administraciones tributarias es incentivar el cumplimiento oportuno y voluntario en los contribuyentes. Sin embargo, la realización de amnistías fiscales genera el efecto opuesto", subraya el documento.

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