Esta proporción de deuda se ha elevado en los últimos años, por un menor ritmo en la generación de ingresos respecto de las necesidades del presupuesto con gastos obligatorios y crecientes año con año, como las pensiones, subsidios a la Comisión Federal de Electricidad, apoyos financieros para Pemex.
Al haber rebasado el gasto público, la capacidad fiscal y de recaudación del gobierno, este se ve obligado a recurrir a la contratación de más deuda para cubrir sus obligaciones, explicó Jorge Cano, coordinador del Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas de México Evalúa.
Registros de Hacienda refieren que la proporción de los ingresos provenientes de financiamientos fue de 9.3% respecto al gasto neto total en 2019, cuando se aprobaron ingresos derivados de financiamientos por 539,871 millones de pesos, y se reportó un gasto público total de 5.80 billones de pesos.
La proporción máxima se alcanzó en 2024, con ingresos derivados de financiamientos por 1.74 billones de pesos, los cuales representaron casi el 19% de un gasto de 9.20 billones de pesos. En 2025 bajó la proporción, para el cierre de 2026 se prevé que quede en 14.4%, para bajar a 13.9% el siguiente año, refieren cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
“Mientras los requerimientos financieros (deuda) permanezcan elevados, seguirán acumulándose obligaciones para el futuro. Y cuando el costo financiero absorbe una proporción creciente de los recursos, la política fiscal pierde capacidad para usar el gasto en impulsar el crecimiento y atender las demandas de la población”, advirtió el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) en un análisis.
Cifras de Hacienda detallan, que en promedio cada año, el gasto creció 3.0% de 2019 a 2025, mientras los ingresos crecieron a un ritmo promedio de 2.0%.
Proyecto de Presupuesto 2027 se discutirá en Diputados
Para este jueves, se espera que la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, en la Cámara de Diputados discuta y apruebe el dictamen del PPEF en general y sin reservas.