Estefanía Capdevielle, directora general de Atención Aduanera de Asuntos Internacionales de la ANAM, explicó que esto abonará a proteger más a la industria nacional, ya que la información previa les permitirá verificar el valor y origen de los productos, así como identificar posibles riesgos antes de su despacho.
“En este momento nuestra prioridad en asuntos internacionales es la compartición de información con países asiáticos (...) Cuando una mercancía se va a despacho, ya viene alertado, ya sabemos qué trae, ya sabemos de dónde viene”, señaló.
La funcionaria precisó que el intercambio de información debe concentrarse principalmente en el valor declarado de las mercancías, su origen y los riesgos relacionados con la seguridad.
La subvaluación y el origen
El interés por obtener información desde otros países es combatir las importaciones que ingresan al país mediante prácticas irregulares y que pueden afectar a los productores nacionales.
Capdevielle aseguró que la reforma aduanera busca fortalecer la protección de la industria mexicana, particularmente frente a mercancías que no cumplen con las disposiciones comerciales.
“ La nueva reforma no es para recaudar más , es para poder proteger a la industria nacional”, sostuvo.
Algunas industrias nacionales atraviesan condiciones complicadas y que, en una economía abierta al comercio internacional, las autoridades deben concentrarse en identificar a quienes incumplen las reglas.
Ante esto, explicó que la vigilancia se enfocará especialmente en el valor de las mercancías, los precios estimados y el lugar de origen declarado por los importadores.
Cabe recordar que la subvaluación ocurre cuando una mercancía se declara ante la aduana con un valor inferior al que legalmente corresponde. Esta práctica puede reducir indebidamente el pago de contribuciones al comercio exterior y generar condiciones de competencia desiguales frente a las empresas que cumplen con sus obligaciones.
La verificación del origen, por su parte, permite revisar si la información sobre el lugar donde se produjo una mercancía es consistente con los datos que respaldan la operación comercial.
Para la ANAM, ambos elementos requieren información confiable que pueda contrastarse con registros y fuentes adicionales.