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Nuestras Historias

La película Ana y Bruno ¿fue un negocio arriesgado?

Es la película mexicana de animación más cara y una de las que más polémica ha levantado. Pablo Baksht, uno de sus productores, confía en que esto no será un obstáculo para recuperar la inversión.
En taquilla.
En sus primeras dos semanas de exhibición, la película recaudó casi 17 millones de pesos.

CIUDAD DE MÉXICO- Hacer cine en México es difícil y si se trata de hacer animación el peso es aún mayor. Cuando Ana y Bruno vio la luz de inmediato llamó la atención por varias razones, como el costo de la producción: 104 millones de pesos, y una historia fuera de lo común.

La cinta se posicionó entre los diez filmes más taquilleros por dos semanas, periodo en el que recaudó alrededor de 17 millones de pesos, de acuerdo con Canacine, una cifra muy por debajo de la película animada mexicana más taquillera en la historia: Un gallo con muchos huevos, que tan solo en su estreno recaudó más de 50 millones de pesos.

Antonio Guerrero, experto y comentarista de cine en La Feria, carrusel cultural, del IMER, comentó que si bien en la primera semana sorprendió y se posicionó entre los primeros lugares, lo malo vino después, ya que la película se enfrentó al descontento de padres de familia por tocar temas relacionados con las salud mental y en particular la depresión. Pero los críticos de cine coinciden que la historia y la animación son excepcionales. Para Guerrero, la película sí es apta para niños, siempre y cuando se tengan la guía de los padres.

Pablo Baksht, uno de los productores de la película -entre los que se encuentran también Mónica Lozano, Jose Carlos Garcia de Letona, Alex Garcia y Fernando de Fuentes- contó a Expansión sobre los retos de la película, el financiamiento que obtuvieron y los planes para hacerla rentable y recuperar la inversión.

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Expansión (E): ¿Cuáles fueron los retos de producir esta película?

Pablo Baksht (PB): El principal reto que tuvimos para producir Ana y Bruno fue habernos atrevido a contar una historia diferente y audaz, que toca temas profundos de la vida real nunca antes abordados en películas animadas para todo público. También fue un gran reto atrevernos a hacer una película con un elevado nivel de inversión para obtener una calidad que nos permitiera competir en el mercado internacional y ello requirió de la participación de numerosos inversionistas que se fueron sumando a lo largo del proceso. Con pasión y perseverancia logramos después de varios años hacer la película que nos imaginamos y estamos muy contentos con el resultado.

E: Se dice que es la película de animación más cara en México, ¿Cuánto costó?

PB: Es importante señalar, que también se dice que es la mejor y más emocionante película animada que se ha hecho hasta ahora en México, no solo la de mayor inversión.

Ana y Bruno es la película de animación mexicana que ha logrado conseguir una mayor inversión gracias a su excelente historia y a su talentoso, experimentado y reconocido director (Carlos Carrera). Se invirtieron 104 millones de pesos en ella. El 80 % del financiamiento es inversión privada a través de 71 fuentes de financiamiento.

Ana y Bruno se produjo de una manera excepcional, el tamaño de su inversión y el tiempo para llevarla a cabo fueron excepcionales. Su recuperación económica también será excepcional y llegará a su debido tiempo.
Pablo Baksht, uno de los productores de Ana y Bruno
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E: ¿En qué tiempo se espera recuperar la inversión?

PB: La trayectoria comercial de Ana y Bruno apenas está comenzando, aún no tenemos los elementos para poder calcular en cuánto tiempo terminaremos de recuperar la inversión, el impacto que siga generando en los próximos meses alrededor del mundo será determinante. Ana y Bruno se produjo de una manera excepcional, el tamaño de su inversión y el tiempo para llevarla a cabo fueron excepcionales. Su recuperación económica también será excepcional y llegará a su debido tiempo.

Lo que estamos viendo ahora es el nacimiento de una estrella, de una película de culto, de un clásico cinematográfico universal, término y condición que permite a algunas películas, a muy pocas, trascender los límites del tiempo y permanecer para siempre en el gusto y la memoria emocional del público, lo cual incrementa su valor potencial y alarga su vida comercial.

E: La película ha recibido críticas positivas y negativas, ¿Cuáles crees que pesan más en el público?

PB: El cine es subjetivo y no hay ninguna película que le guste a todo el mundo. Por ello nos sorprendió que la crítica especializada y los mejores críticos de cine, casi de manera unánime, han hablado maravillas de Ana y Bruno. Los comentarios en redes sociales de la mayoría de las personas que la han visto, no paran de elogiarla, y relatan la potente experiencia emotiva que vivieron y que han regresado a verla, algunos incluso varias veces. Debido a que la audacia de los temas que trata la historia de Ana y Bruno algunos padres comenzaron a decir que no era una película apta para niños.

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E: ¿Por qué surge este polémica?

PB: El origen del problema creemos que comienza con la definición de lo que es un niño, ya que a pesar de llamarse igual no tiene nada que ver un niño de cuatro años con uno de diez.

Los que tuvieron una mala experiencia fueron los padres que llevaron a niños muy pequeñitos confundiendo la clasificación A con la doble A y se tuvieron que salir porque sus hijos lloraron y se asustaron, como ha pasado anteriormente en películas como Coraline, Bambi, Pinocho, Dumbo, Los increíbles y el Rey León, por poner solo algunos ejemplos. Algunos de estos padres y madres hicieron una fuerte campaña en redes sociales contra la película, lo cual desató un debate a gran escala muy interesante, pero que desafortunadamente afectó fuertemente la asistencia de la primera de semana.

E: ¿Esperaban que la película tuviera este recibimiento?

PB: Sabíamos que la película iba a desatar la polémica y estamos muy emocionados con el éxito que está teniendo. La experiencia está siendo potente, significativa y profunda para mucha gente, y Ana y Bruno se ha logrado posicionar en muy poco tiempo como una película excepcional. Esto es algo que esperábamos y que apareció en los resultados de un estudio de mercado que hicimos.

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E: ¿Y a nivel comercial?

PB: A nivel comercial sabíamos que el 98% de las películas independientes en todo el mundo no recuperan en su paso por los cines ni siquiera los gastos de publicidad y otro enorme porcentaje de películas no logra estrenarse ni siquiera en las salas de cine.

La maquinaria de Hollywood para vender sus películas es muy poderosa, y no solo invierten enormes cantidades de dinero para que todo el mundo se entere de los estrenos de las películas, sino que también cuentan con experimentados publicistas que hacen excelentes campañas probadas una y otra vez con estudios de mercado. En la mayoría de los casos las campañas suelen ser mejores que las películas y el público termina decepcionado. Con Ana y Bruno sucedió exactamente lo contrario, a los que la vieron les gustó más la película que la campaña. Ante esa competencia el cine independiente tiene muy pocas oportunidades.

Con Ana y Bruno algunos socios esperábamos que tuviera mejores resultados en la taquilla, pero otros esperaban un panorama muy cercano al que terminó siendo. La campaña publicitaria no logró atraer al público masivo, que ese fin de semana prefirió ver La Monja. El arranque fue difícil, pero estamos acostumbrados a enfrentar y superar todos los obstáculos que se nos presentan, llevamos largo tiempo haciéndolo.

E: ¿Cómo esperan que les vaya en taquilla las siguientes semanas?

PB: La taquilla en México irá disminuyendo rápidamente como sucede con todas las películas. Los distribuidores tienen un cálculo muy estudiado de que en la primera semana se genera aproximadamente el 60% de los ingresos. Por eso las campañas publicitarias son tan importantes, ya que el primer fin de semana el público va al cine sin haber visto la película, atraído solamente por la publicidad. Después de la primera semana, los exhibidores van quitando cines y funciones, de acuerdo a los resultados iniciales, con lo cual se vuelve casi imposible matemáticamente remontar los resultados.

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E: Después de su exhibición en los cines México, ¿dónde más se proyectará?

PB: La buena noticia es que Ana y Bruno será estrenada, hasta el momento, en salas de cine en: España, Ecuador, Perú, Chile, Bolivia y Argentina. Además se estrenará también en cines en territorios importantes como Rusia, Medio Oriente y China, en donde aún no han definido sus fechas.

En Estados Unidos y el resto del mundo el distribuidor de la película es Pantelion / Lionsgate y aún no ha dado a conocer las fechas de estreno en las diferentes ventanas. Amazon Prime será la plataforma digital para Latinoamérica y Europa.

Pero en donde vemos una mayor oportunidad, es en la venta de licencias de uso de personajes de la película, especialmente en la creación de juguetes y objetos coleccionables. Gracias al éxito excepcional que está teniendo la película sabemos que el negocio de las licencias será una importante fuente de ingresos que trascenderá los límites territoriales y del tiempo.

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