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Azúcar y sorgo, soluciones 'fuera de la caja' para importar menos gasolina

El biocombustible generado a partir de estos cultivos puede ayudar a reducir la importación de gasolina y generar más ganancias para los agricultores, de acuerdo con empresarios y expertos.

El municipio de Valle-Hermoso, conocido como el ‘corazón’ agrícola de Tamaulipas, verá nacer en el segundo semestre del 2020 uno de los proyectos más ambiciosos en la producción de etanol en México, a base del cultivo de sorgo en grano.

En esta entidad, 30,000 de las 800,000 hectáreas que se siembran al año son de sorgo, el 40% del total del país. Ahora, la empresa Biomex —creada hace 10 años por agricultores tamaulipecos, que tuvieron la idea de producir etanol con los excedentes que no vendían— está construyendo una planta para producir 122 millones de litros anuales de biocombustible, 1 millón de barriles, que en su mayoría ya tienen comprometidos con Pemex, con quien firmó tres contratos por 10 años.

“El principal beneficio es el desarrollo rural, por la producción de sorgo que se va intensificar en la región, y se estima que genere 2,500 empleos rurales", detalla Benito López, director de Biomex. "En paralelo, también se espera que haya una reducción en la importación de gasolina, en el costo de la gasolina al público, porque el etanol es más barato, y reduce las emisiones de contaminantes, tanto tóxicos como los gases de efecto invernadero que causan el calentamiento global”, agrega el directivo, quien asegura que la construcción lleva el 25% de avance.

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La inversión inicial fue de 90 millones de dólares, de los cuales ya lleva 20 mdd invertidos. Además, habrá una etapa de expansión para 2022, para cumplir con el volumen que requiere Pemex, cuyo contratos contemplan el abastecimiento para la zona de San Luis Potosí, Ciudad Mante y Ciudad Valle.

La Norma 016, cuya última modificación se dio en julio de 2017, permite que se use hasta 10% de etanol en la gasolina, excepto en la zonas metropolitanas de Guadalajara, Ciudad de México y Monterrey.

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López asegura que 16 plantas del tamaño de la de Biomex serían suficientes para abastecer a México de etanol y eliminar el uso y la importación de MTB, un alcohol oxigenante que utiliza Pemex para mezclar la gasolina y que es altamente contaminante. Por ello, cerca de 65 países ya sustituyeron este producto por etanol.

Por cada litro de etanol, se dejaría de importar un litro de gasolina, destaca el directivo. “Si prevalece la prohibición de las zonas metropolitanas y solo se utiliza etanol en la provincia, México requeriría de ocho plantas, y se esperaría que el sistema legal recrudezca un poco la legislación para que se prohíba el alcohol oxigenante que produce Pemex. Creemos que es insostenible que se mantenga esa prohibición en zonas metropolitanas”, puntualiza.

Sabor a azúcar

La industria también está empezando a analizar las oportunidades del sector azucarero para la producción de etanol. Durante la zafra pasada —la recolección de la caña de azúcar—, hubo 41 millones de toneladas de azúcar que se utilizaron para consumo nacional, y otros 3 millones se destinaron a Estados Unidos. Pero, quedaron 10 millones de azúcar que pueden destinarse para diferentes usos, "como producir más azúcar para mercados europeos a precio mundial, pero también se puede producir etanol, y generarían 827 millones de litros de etanol, alrededor de 20% de lo que requeríamos de etanol si oxigenáramos las gasolinas con etanol en todo el país”, señala Stephan Wittig, de la Asociación Mexicana para la Movilidad Sustentable.

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Hoy, México tiene 3.5 millones de hectáreas disponibles, y sólo se necesitarían 700,000 hectáreas para cubrir la necesidad de etanol en el país, según Wittig, quien está promoviendo el uso de etanol en México ante la Comisión Reguladora de Energía (CRE).

“En el momento que tengamos la certeza de su uso a nivel nacional sin limitación, vamos a poder tener luz verde para sus instalaciones, una planta se construye en 14 meses. Lo más importante es trabajar en la parte del campo: el poder tener un cultivo maduro y listo para echarse andar es un trabajo de planeación y ejecución de tres años. En este mismo sexenio, antes de la refinería podríamos tener una producción de este biocombustible a nivel nacional”, puntualiza.

Este negocio ya dio sus primeros pasos en el país. En 2015, Carlos Torres, director de Ciprof Energies, inauguró una planta en Veracruz para producir 120 millones de hectolitros de etanol al año. Recientemente, firmó un contrato con Pemex para los próximos 10 años. “Veracruz es el mayor productor de la caña de azúcar. Tenemos disponibles 220,000 hectáreas para sembrar caña para producir etanol en un perímetro no mayor a 100 km de donde está la planta. Vamos a generar más de 80,000 empleos indirectos y directos, por lo que implica el tema del campo”, destaca.

¿Se usa ya el etanol?

Pemex no comenzó a ver esta alternativa hasta 2017, cuando la CRE aprobó que la mezcla en la gasolina pasara de 5.8% a 10% de etanol.

“Con este porcentaje, es económicamente viable invertir en infraestructura para hacer la mezcla. Por intereses comerciales habían metido una cantidad de amparos para detener la entrada de etanol al país, y estos amparos tardaron prácticamente un año para que fueran desechados”, comenta Stephan Wittig.

Una vez que estos amparos se denegaron, Biomex y Ciprof Energies comenzaron a construir sus plantas de etanol. Sin embargo, gran parte de la industria aún no se decide a invertir en esta actividad debido a la prohibición del uso de etanol en las zonas metropolitanas.

El argumento de la prohibición es la idea de que generaría altas emisiones de gases invernaderos. Pero en octubre del año pasado, la CRE y la Secretaría de Energía hicieron público un estudio que concluía que, en el empleo de gasolina con 10% de etanol en la Ciudad de México, no había una diferencia significativa en las emisiones de ozono frente a la gasolina con menor porcentaje.

Lee: Las gasolinas con etanol desatan la discusión a favor y en contra

“Estamos esperando a que la CRE inicie el proceso de la modificación de las zonas prohibidas. Podría llegar en el momento ideal, ya que habría disponibilidad de usar etanol nacional y sería la idea para ayudar a combatir este desabasto que hoy en día tenemos”, dice Wittig.

Guadalajara y la prohibición

En Guadalajara, una petición de Mónica Almeida López, diputada federal del PRD, busca que se revise la Norma 019 para eliminar la prohibición del uso de etanol en esta entidad. Monterrey también sumó a esta iniciativa, que hoy revisa la CRE, quien no ha dado una fecha tentativa de resolución.

“Es para garantizar una democracia energética y tener la oportunidad de acceso a distintas fuentes de combustible y producir distintos tipos de combustible para disminuir la dependencia al petróleo. Y estar preparados ante cualquier tipo de condición —como el desabasto que hoy en día vive la entidad—, y cuando no podamos tener acceso a la gasolina común, podamos tener acceso a la soberanía energética”, comenta Almeida López.

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Según la funcionaria, la Secretaría de Agricultura tiene un inventario de 4.8 millones de hectáreas cultivables de tierras que están en desuso y que pueden usarse para etanol a nivel nacional.

“Disminuiría el costo porque se reducirán costos de transporte de gasolina, se podrían producir 33 millones de galones de etanol y convocar a 6,000 pequeños productores para producir, en 12,000 hectáreas, alrededor 1.4 millones de toneladas de caña, para atender una demanda para Jalisco, donde consumimos 100 millones de litros al día”, añade Almeida López.

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