Artemio Santos, director general de KFC México, explicó que la marca cerrará 2019 con cerca de 420 restaurantes en el país. Este año, abrió 35 unidades nuevas y remodeló otras 18, con un nuevo diseño y una ampliación de las áreas infantiles. Además, comenzó a realizar cambios para digitalizar los restaurantes, una de las grandes apuestas de la empresa.
Entre estas renovaciones, incluso, se convirtió un restaurante para 15 comensales, en Plaza Oriente, en la Ciudad de México, en el más grande de América Latina para la marca, al incrementar su capacidad hasta los 250. En él la empresa también integró los conceptos de autoservicio con kioscos en que se levantan órdenes, se paga el pedido y solo se espera en el área de entrega, evitando la fila de las cajas.
“Si bien confiamos en la experiencia personal y el trato humano, muchas personas de las nuevas generaciones se sienten cómodos haciéndolo de forma diferente, como despacharse solos mientras están en alguna conversación u otra cosa. Somos la primera marca de comida rápida en México que tiene este sistema de pedido en México”, dijo Santos. Hasta ahora solo hay kioscos en 12 unidades y el objetivo es continuar instalándolas en las nuevas aperturas.