Moody’s tiene la nota de Pemex apenas un nivel superior al de "basura", mientras que Fitch Ratings y Standard & Poor's recientemente redujeron aún más las calificaciones de la petrolera.
El domingo pasado, el mandatario mexicano anunció que Pemex tenía un apoyo fiscal equivalente a unos 2,570 millones de dólares.
Desde su llegada al poder, la petrolera ha recibido inyecciones de capital y aliviados fiscales para ayudarla a salir de una crisis financiera en la que se encuentra. Sin embargo, la empresa aún tiene una pesada deuda de más de 100,000 millones de dólares
"Estimamos que Pemex aprovechará la totalidad de sus actuales 8,900 millones de dólares en facilidades de crédito comprometidas durante el 2020, que podrían no estar disponibles para apoyar necesidades de efectivo en el 2021", dijo en un comunicado.
La calificadora no dijo si esto impactaría la nota de la empresa, actualmente en Baa3, con perspectiva negativa.