México es clave para Avianca por el tamaño de su economía y de su oferta turística, afirma David Alemán, director general de Avianca en México, Centroamérica y el Caribe. Un 12% de la oferta de la aerolínea atendía al país antes del COVID-19, con cuatro frecuencias diarias en la ruta Bogotá-Ciudad de México, una de sus mayores apuestas, lo que indica que la demanda está ahí. Pero el reto es atenderla correctamente.
“Uno de los desafíos más importantes es poder estimar la demanda que va a venir post COVID, y apuntarle a la capacidad de oferta en el mercado que vamos a brindar para que los pasajeros puedan tener una opción para volar”, explica el directivo en entrevista.
La aerolínea retomará la ruta Ciudad de México-Bogotá a partir de hoy, con cuatro vuelos semanales, mientras que las operaciones entre Bogotá y Cancún reiniciarán el 19 de octubre, con dos frecuencias semanales. La empresa también reactivará su conexión con El Salvador el 19 de octubre, con dos vuelos semanales, con el objetivo de atender al mercado de turístico y de viajes entre amigos y familiares, y en menor medida el corporativo.
La meta es pasar de cuatro a cinco frecuencias semanales para noviembre en la ruta con la Ciudad de México, para cerrar el año con un vuelo diario. Esto le permitiría recuperar una cuarta parte de las operaciones que tenía antes de la pandemia, de entre 28 y 30 frecuencias al mes, mientras que hacia Cancún y El Salvador se prevé aumentar capacidades en ritmos similares.
Sin embargo, para Avianca hay una ventana de oportunidad adicional: la salida de Interjet del mercado internacional. Antes de la pandemia, esta aerolínea concentraba casi la mitad del mercado entre México y Colombia, pero la falta de pagos al sistema financiero de IATA –conocido como Clearing House– le ha impedido volar al extranjero desde abril, lo que prácticamente deja a Aeroméxico como el único competidor de la aerolínea colombiana.
“Todo el sector, en la dinámica que estamos viviendo, puede abrirse oportunidades, en todos los sentidos. La reestructuración de rutas, con la entrada y salida de capacidad de diferentes aerolíneas, abre espacios, sobre todo en las principales (rutas) troncales, para garantizar, a través de nuestros parámetros core que son el servicio, los protocolos de bioseguridad, la conectividad y oferta de valor, que el cliente tenga más opciones", indica Alemán. Nos abre oportunidades para poder capturar a clientes que nos interesan, que puedan volar con nosotros, y de esa manera tener una recuperación más rápida de nuestra operación”.