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La crisis sanitaria en India afecta a la industria farmacéutica mexicana

La emergencia por el COVID-19 en el país asiático ha generado el retraso en las importaciones de materia prima. La situación podría agravarse en los próximos meses, según la industria.
vie 28 mayo 2021 12:59 PM
El cambio en el esquema de compras ha causado desabasto de medicamentos. (iStock)
El cambio en el esquema de compras ha causado desabasto de medicamentos. (iStock)

India enfrenta una crisis de salud por el alto número de contagios de COVID-19. El gobierno del país decretó el cierre total para aminorar el impacto de la pandemia, y esto ha causado algunos estragos en las cadenas de suministro, que en México han afectado a la industria farmacéutica.

India es uno de los principales proveedores de principios activos farmacéuticos para las empresas del sector en México, junto con China, y aunque la planeación anticipada de alguna materia prima ha permitido blindar la producción, en los próximos meses la falta de insumos podría agudizarse.

Juan de Villafranca, director ejecutivo de la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos (AMELAF), relata que la industria ya enfrenta retrasos en la llegada de materia prima al país, a lo que se suman precios más altos, sin revelar cuáles son estos insumos y para qué medicamentos se emplean.

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“La frecuencia en los envíos es menor y eso es lo que más nos afecta. Se está consiguiendo la materia prima pero no en la misma proporción (...) Los precios (al consumidor final) se han estado manteniendo porque más que la materia prima, el tema son los retrasos”, apunta.

Enrique Martínez Moreno, director general de la consultora Instituto Farmacéutico México (INEFAM), explica que las importaciones que los laboratorios farmacéuticos compran a India representan cerca del 40% del volumen total. Aunque también se realizan compras a otros países en Europa, no todos los insumos se pueden sustituir.

A pesar de que por ahora los retrasos en las importaciones no han causado afectaciones importantes, el futuro podría no ser alentador. Los jugadores de la industria advierten que la situación continuará en los meses que restan del año con miras a una mejora en la distribución hacia 2022.

“Para este año los laboratorios alcanzaron a anticipar las compras de las materias primas porque ya tenían contratos. Cuando hay una compra consolidada y esta se hace de manera anticipada en el sector público permite que los fabricantes puedan ir con mayor claridad a contratar la compra de los farmoquímicos”, dice Martínez Moreno.

El cuello de botella

Para los representantes de la industria, hay otro factor que jugará en contra: que la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) aún no ha dado a conocer los resultados de la última licitación para la compra de medicamentos para los servicios de salud públicos.

Las empresas participantes requieren realizar sus planes de producción con cerca de un año de anticipación, para saber cuáles son las moléculas, farmoquímicos, activos farmacol´ógicos y materias primas que deben adquirir, dado que la producción de un medicamento determinado tarda cerca de cuatro meses.

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Desde 2018, el gobierno federal cambió el esquema de compras de medicinas, tras denunciar que solo 10 empresas abastecen el 80% de la demanda del sistema de salud. En el nuevo procedimiento, que se realiza en colaboración con la UNOPS, las autoridades separaron la producción de la distribución lo cual ha generado retrasos. En el esquema anterior, la empresa que producía los medicamentos también se encargaba de la logística.

Rafael Gual, director general de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma), declara que están a la espera de los resultados de la licitación, pues no se pueden adquirir aún los los activos farmacéuticos que se requieren para la fabricación de medicinas. “Las compras que se están haciendo son compras de emergencia y eso sí va a enfrentar la falta de abasto de principios activos”, puntualiza.

Los directivos de Canifarma y AMELAF coinciden en que la falta de medicamentos en el sector público también trastoca a los privados, dado que los pacientes que pueden adquirir sus medicinas por cuenta propia generan sobredemanda y, al final, escasez.

En 2020, el colectivo Cero Desabasto recabó 2,556 reportes de falta de medicamentos en el país, esta cifra representa siete faltantes al día en promedio. Los reportes, que pueden enviarse a través de su página web, aumentaron 117% respecto de 2019, cuando eran 1,175.

“Si ya vamos tarde en la licitación en cuanto a los resultados, no hay empresa en el mundo que fabrique medicamentos por si se los compran, no existe esa posibilidad. Si no hay un contrato de por medio no se pide la materia prima, y ahorita estaos esperando el fallo de la UNOCS para empezar a a fabricar”, declara Gual.

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