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Un día en Paraíso, la localidad donde se construye la Refinería Dos Bocas

Por momentos la comunidad que hoy aloja la nueva refinería parece rebasada. La construcción ha sido de prisa y la dinámica de las calles de Paraíso lo delatan.
jue 30 junio 2022 04:00 AM
Paraíso, la ciudad donde se construye la Refinería Dos Bocas 'Olmeca'
La llegada de nuevos trabajadores ha transformado a la localidad del Paraíso, en ámbitos que van del transporte a la vivienda y nuevos negocios.

Paraíso, Tabasco.- La ciudad de Paraíso da la impresión de ser pequeña frente a la nueva refinería Dos Bocas. El enorme complejo, que está a un día de ser inaugurado, ha traído a la comunidad una especie de caos delatado por la saturación del transporte público, el tráfico en sus calles, los altos precios de las rentas y de los alimentos. Sin embargo, el cambio más notorio se ve en la enorme oleada de hombres y mujeres que, sin reparar en el clima extremo, pasan los días vestidos de naranja. Son los más de 25,000 trabajadores que suman casi tres años construyendo el complejo.

Los habitantes de Paraíso dicen que los trabajadores de pronto parecen plaga. Entre los nombres de tantos objetos color naranja, los oriundos de Tabasco eligieron el de zanahorias como apodo. La refinería se quedará, pero ellos dejarán la comunidad pronto. En tanto, la oleada de zanahorias ya ha cambiado la dinámica de la ciudad.

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Dos Bocas 1
Nuevos habitantes.

1. Paraíso se ha atestado de naranja. En 2018, antes del inicio de la construcción de la refinería, el municipio sumaba un poco más de 90,000 habitantes. Pero esta cifra ha aumentado en los últimos años: la obra emplea a alrededor de 25,000 trabajadores, según los datos oficiales, muchos de ellos provenientes de otros estados del país, principalmente del sur.

Dos Bocas 2
Se busca.

2. A días de la inauguración de la refinería, los tableros que anuncian las vacantes continúan vigentes. En la foto, obreros esperan a ser llamados frente a una pizarra que está en las instalaciones de la compañía ICA, una de las constructoras de la obra. A diario se observan filas de hombres esperando ser contratados.

Dos Bocas 3
Un pochimovil.

3. La ciudad de Paraíso vive un especial caos referente al transporte. Los habitantes cuentan que desde el inicio de la construcción el precio de éste ha aumentado. En la foto, un pochi o pochimovil, una forma tradicional de transporte en la región sur del país. Estos se observan generalmente transportando a trabajadores de la refinería. En uno de estos vehículos viajan hasta seis personas.

Dos Bocas 4
El día a día.

4. Los hombres vestidos de naranja se observan en todas las calles de la ciudad. Al inicio y al final de los turnos de trabajo, decenas de ellos llegan y se van de la refinería en distintos modos de transporte: las motocicletas son las más usuales.

Dos Bocas 5
Rumbo a casa.

5. La refinería es construida cerca de donde se encuentra una batería de separación de hidrocarburos de Pemex. Las flamas del fuego de este complejo se notan a distancia. En la foto, trabajadores de la refinería se transportan en lancha para cruzar el río desde la Isla Andrés García, una comunidad en donde ahora viven algunos empleados de Dos Bocas debido a los altos precios de renta que hay en los sitios cercanos a la construcción.

Dos Bocas 6
Más negocios.

6. Alrededor de la refinería y frente al río, se observan una decena de pequeños y grandes negocios que han tenido un auge por la construcción. Muchos de estos eran pequeños negocios que lograron invertir capital después de que comenzó la edificación de Dos Bocas, dicen los habitantes.

Dos Bocas 7
Nuevo nombre.

7. La refinería de Dos Bocas es ya un signo de identidad de los habitantes de Paraíso. El complejo ya comparte el nombre con tiendas, tortillerías y otros pequeños comercios. En la foto, un puesto de comida que está a solo unas calles de donde está la construcción.

Dos Bocas 8
Viernes en Paraíso.

8. El centro de Paraíso, como el resto de la comunidad, luce atiborrado también por trabajadores. La ciudad está plagada de naranja. En la foto, empleados de Dos Bocas durante un viernes tras terminar su jornada laboral.

 
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