La generación Z, nacida entre mediados de la década de los 90 y principios o mediados de la del 2000, está marcando una nueva tendencia en el consumo de alcohol durante estas festividades.
"A partir de 2022 se ha visto un crecimiento particular en el consumo de bebidas alcohólicas dentro de la categoría de licores endulzados, bebidas preparadas y bebidas destiladas, lo que se considera como una causal de los gustos de las nuevas generaciones", dijo Diana Jiménez, directora de Intelligence en Rebold, una empresa de inteligencia de datos del grupo ISPD.
El consumo de alcohol durante festividades como el tradicional festejo de independencia aumenta un 15% en comparación con otros meses del año, de acuerdo con un análisis hecho por Rebold. No obstante, la preferencia en bebidas alcohólicas está fuertemente influenciada por la edad. Las personas entre 60 y 64 años muestran un mayor gusto por el vino, mientras que aquellos de 40 a 59 años se inclinan por la cerveza. Los jóvenes de 21 a 39 años son los que más marcan la diferencia al optar por cócteles y bebidas preparadas.
En cuanto a los canales de venta, los autoservicios representan el 62% de las compras, en comparación con el 50% que suele ser el porcentaje en una semana normal, según Nielsen IQ. El porcentaje restante corresponde a tiendas de conveniencia y otros puntos de venta, como restaurantes.
Cerveza, la reina del mercado
A pesar del crecimiento significativo que los hard seltzer han experimentado en los últimos tres años, impulsados en gran medida por los consumidores más jóvenes, la cerveza sigue manteniendo su posición como la bebida preferida durante las festividades patrias en México. El 75.8% de la población mexicana elige la cerveza como su opción principal, mientras que el 22% opta por destilados como el tequila y el mezcal. El vino tiene un lugar más reducido en las preferencias, con un 1.5%, y el 0.5% restante se inclina por otras bebidas.
Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional del Pequeño Comerciante (ANPEC), destaca que la cerveza, especialmente las marcas comerciales, experimenta un aumento en la demanda durante las festividades, ya que la mayoría de las tiendas cuenta con permisos para vender cerveza, pero no para ofrecer otros tipos de vinos y licores. Para este año, se espera que la venta de cerveza contribuya significativamente al incremento de ingresos de los pequeños negocios.
"Tenemos la expectativa de que las personas participen con mayor entusiasmo en las celebraciones que en años anteriores, como una manifestación emocional tras el largo período de cautela debido a la pandemia. La gente cada vez se da más oportunidades para disfrutar de un momento de relajación como este".
El comercio de cerveza también conlleva la venta de productos complementarios como hielo, botanas y bebidas sin contenido alcohólico, como refrescos. Además, se observa un aumento en la demanda de productos para acompañar las comidas, como crema o queso, así como productos enlatados.