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Comex mete la innovación a un balde de pintura

La empresa quiere ser ahora una tecnológica con productos para todos los sectores y generaciones.
mié 12 junio 2024 04:00 AM
La innovación en Comex
La empresa conserva sus centros de investigación en México y desde aquí exporta la tecnología a otras latitudes.

En un balde en el que la mayoría solo ve pintura, Comex asegura que hay mucho más: desarrollo tecnológico, atracción de un mercado más joven y la incursión en otros sectores que antes no tenían relación con el de la construcción, en el que posee una gran participación. Pero la intención no es suficiente para lograr su visión. Inversiones, estrategias de marketing y acercamientos constantes con nuevas industrias han sido ingredientes que la compañía añadió a su mezcla para alcanzar su objetivo.

Comex, como parte del conglomerado internacional PPG, afirma que se ha transformado, pasando desde los laboratorios hasta las salas de exposición, para llegar a esos nuevos rincones. Y este conjunto de estrategias ha dado resultados en ventas, pues PPG reportó, en febrero de 2024, un crecimiento orgánico en ventas con un alza del 7% respecto de 2018 en su mercado latinoamericano, y prevé un crecimiento del 5% solo en México hacia 2026.

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Incluso, durante el primer trimestre de este año, la empresa reportó su quinto trimestre consecutivo de aumento de valor por acción, “beneficiado por negocios establecidos en México y China, nuestro segundo y tercer negocio con mayores ventas netas”, dice el reporte.

Las ventas de Comex

El objetivo actual del grupo es aprovechar la expansión de la red de distribución, que consta de más de 1,600 nuevas tiendas desde 2014, para hacer crecer el negocio de protección de repintado, el marítimo, industrial y de líneas del tráfico. De la mano de su showroom en Polanco, en donde reciben a personas interesadas en pinturas y pigmentos, principalmente, de la industria creativa, también busca mostrar sus productos y la capacidad de formular nuevos.

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Así, la apuesta de Comex a través de la innovación está en marcha, ya sea desde el futbol, la industria o las viviendas, pero todo comienza desde el microscopio y las batas.

El laboratorio

El Centro de Investigación Tecnológica (CITI) de Comex, en Tlalnepantla, Estado de México, tiene 120 personas que trabajan en el desarrollo de nuevos productos y mejoras a los existentes. La estrategia de transformación tiene su nodo toral en este sitio, donde colaboran ingenieros, científicos y asesores en materia de diseño. ¿El resultado? Según la empresa, todos los años, al menos el 25% de los productos que comercializan son nuevos.

“Si hiciéramos esta similitud, cada cuatro años estamos dándole vuelta a todo nuestro portafolio de productos con nuevas tecnologías”, asegura Leopoldo Vilchis, director de Desarrollo e Innovación de PPG Comex.

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Los objetivos de innovación de PPG implican una inversión anual cercana a 2,000 millones de dólares a nivel global para la compra de equipo y la aplicación de técnicas para crear productos completamente inéditos. Según Vilchis, alrededor del 4% de los ingresos por ventas se destinan a innovación y desarrollo tecnológico a nivel mundial.

Solo en 2022, la planta de la empresa en San Juan del Río, Querétaro, recibió una inversión de 11 mdd “reafirmando su compromiso con la innovación y el desarrollo local”, comunicó la compañía.

Si bien pensar en empresas tecnológicas nos remonta a gadgets, plataformas digitales y servicios en la nube, la pintura, especialmente, la de Comex, difícilmente parece ocupar un sitio similar al de esa industria. Sin embargo, en la compañía tienen una visión diferente y lo defienden desde las materias primas. Por ejemplo, los polímeros indispensables para la creación de pinturas están sujetos a análisis y procesos de producción, cada vez más rápidos y precisos, que requieren tecnología e inversión constante.

En el CITI, por ejemplo, estos compuestos se colocan en cámaras donde se simula el avance del tiempo y se ponen a diferentes temperaturas y situaciones que asemejan las condiciones meteorológicas de un determinado lugar para saber cómo van a reaccionar una vez que el producto final se implemente, o crear soluciones nuevas con base en los hallazgos.

En el Centro de Investigación de Polímeros, ubicado en Tepexpan, Estado de México, otra de las instalaciones de Comex, se revisan muestras de productos a nivel microscópico para saber qué características de la pintura se pueden modificar para hacerla más brillante, entre otros objetivos.

“La innovación, para nosotros, es la forma de subsistencia”, afirma Vilchis. “ Por supuesto, de crecimiento y de atender necesidades a veces no articuladas por nuestros usuarios cuando tienen una necesidad de embellecer o proteger sus espacios”.

Comex no está sola en la intención de volverse una empresa más “tecnológica”. Varias empresas competidoras en el sector, como Sherwin Williams y Behr, apuntan a la producción de recubrimientos con métodos más novedosos y que atiendan a un público más amplio. Aunque la diferencia con la marca de PPG es que apuestan por lanzar productos de manera más acelerada y para acciones cada vez más específicas, por ejemplo, en lugar de conformarse con un solo esmalte en aerosol, han creado fórmulas especiales para trabajos artísticos, por un lado, y para decoración, por el otro.

Muestra de ello es que en la pandemia, en cuanto se conoció que el virus del covid-19 se transmitía por contacto, se lanzó al mercado una pintura antiviral para ayudar a tener espacios más seguros y que mostró la velocidad de reacción de la empresa ante las nuevas necesidades de las personas, gracias a su independencia en investigación y producción.

Flor de María González, presidenta de la Asociación Nacional de Fabricantes de Pintura y Tintas (Anafapyt), explica que, a raíz de la pandemia, se incrementó el interés de las empresas del sector por modernizar y ampliar el espectro de sus productos.

“Los antibacteriales, los secados rápidos, innovaciones en color, innovaciones en desempeño”, dice. “Hubo una importante investigación y desarrollo dentro de varios socios comerciales o proveedores y también fabricantes que empezaron a buscar ciertas innovaciones en materia prima”.

Las transformaciones también llegan por un cambio generacional, que fue más evidente durante el confinamiento, ya que todo se tuvo que digitalizar. “La industria tiene directores generales, o los dueños de las empresas de pintura, son una generación baby boomer, y la mayoría ya comienza a heredar a sus hijos”, agrega González. La presidencia del consejo de administración de Pinturas Berel, por ejemplo, se encuentra en manos de la tercera generación de la familia fundadora y Sherwin Williams global estrenó a Heidi Petz como directora ejecutiva el 1 de enero de 2024, a quien el comité calificó como ideal para el cargo por su “energía y sus capacidades de liderazgo”.

La Anafapyt apunta que una de las estrategias es traer socios internacionales que quieran compartir innovaciones y capacitaciones a México, para que la industria avance en la materia. Pero la diferencia entre las empresas es cómo abordan la innovación y a qué velocidad.

La táctica de Comex es mantenerlo local y comunicar hacia el exterior la importancia que le dan a la innovación. “La tecnología de desarrollo de las resinas, de los aditivos, es gestada internamente dentro de Comex, es decir, somos una empresa tecnológicamente autosuficiente”, menciona Vilchis, quien reconoce que se complementan también con tecnologías de proveedores, como lo hacen otros productores de pinturas, aunque el producto final y los procesos intermedios son innovaciones completamente “hechas en casa”.

Esta estrategia es el diferenciador de Comex en la industria y la responsable de su posición en el mercado mexicano. Del total de recubrimientos que se venden en el país, el 43% son de la empresa y son el quinto retailer más grande del país, con 5,200 tiendas.

“Llevan de la mano la investigación científica con el liderazgo comercial. Un gran logro y mérito de Comex es que es de las pocas empresas que hace investigación científica aplicada en México. Hay compañías que compran tecnología, por lo que dependen de otras empresas, pero, en el caso de Comex, ellos generan conocimiento que se traduce en innovaciones de los productos y, con ello, abren mercado”, comenta Jorge Herrera Ordoñez, especialista en polímeros del Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada (CFATA) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en Juriquilla, Querétaro.

El experto apunta que entre sus estrategias para generar más conocimiento, el “gran tino” que tuvo la compañía fue la creación de su Centro de Investigación de Polímeros, hace 30 años, y que se conservó incluso después de que Comex fuera adquirido por PPG en 2014, “precisamente porque le ha dado resultado y complementa bien todos los intereses de la empresa, porque ayuda a mantener la batuta en pinturas y recubrimientos, el brazo científico que les permite independencia”, agrega el investigador en ingeniería de reacciones de polimerización.

Leopoldo Vilchis explica que la clave de la innovación está, precisamente, en los componentes poliméricos que se estudian en estas instalaciones. Se tienen que diseñar a nivel nanométrico y que interactúen con sistemas inorgánicos, como pigmentos para pintura con brillo o colores en específico.

Herrera Ordoñez añade que al utilizarlos a base de agua se crean productos más sustentables o combinados con otras materias primas pueden cambiar el tipo de abrillantado y el color.

Con estos elementos, han logrado sus más recientes lanzamientos, como un Top Deportivo, que, a diferencia de otros del tipo, permite que no haya derrape y posee gran resistencia, a pesar de ser a base de agua, por lo que se puede emplear en canchas urbanas de uso constante; o Vinimex Total, que en 2017 ganó el Premio Nacional de Tecnología, colocándose como un hito en la industria por ser una pintura totalmente acrílica, de alto desempeño y con acabado totalmente mate, elementos no conjugados antes en la industria. Un año antes, tras su lanzamiento, sobrepasó el presupuesto de ventas en 500%.

La empresa también incursiona en industrias especializadas con productos que difícilmente van a estar en el estante de una tienda por su grado de especialización, como recubrimientos para barcos de carga y pesqueros, que combinan máxima durabilidad, alto brillo y protección anticorrosiva.

Pero el camino de Comex no está completo. La empresa, así como la industria, tienen barreras culturales que derribar para mostrar que su producto es novedoso y que es una empresa tecnológica, así como encontrar acercamiento con nuevas generaciones que comienzan a tomar las decisiones del país.

“[Falta explicar las innovaciones] en sustentabilidad y que las materias primas sean óptimas para el ambiente, hay que cambiar la percepción de la base de agua. Explicarle a las personas que el esmalte no tiene que oler fuerte o no tiene que ser de aceite para que pinte. Y eso es un tema cultural y de educación que también nosotros tenemos que ir preparando”, comenta González, de la Anafapyt.

Industrias creativas

Una ventana que Comex ha explorado para abrirse puerta en otros mercados es la industria creativa. Sí, los artistas necesitan pintura, pero en su mente no está necesariamente el nombre de una empresa asociada más bien a la construcción. Pero en 2023, durante la edición 20 de Zona Maco, uno de los eventos de arte y diseño más importantes a nivel nacional, Comex presentó el ColorLife Award, un premio dirigido a estudiantes y recién egresados del diseño por piezas creadas exclusivamente para la exposición.

El reconocimiento, según la empresa, busca apoyar el desarrollo profesional de los jóvenes diseñadores en su trayectoria y contribuir al aprendizaje que implica participar en una plataforma comercial de proyección internacional.

No obstante, a nivel empresarial, es una estrategia para conectar con usuarios de todas las generaciones e intereses, y en la alianza con el evento, encontraron la plataforma ideal. La mancuerna con Zona Maco comenzó con la división de diseño, dedicada a la muestra de objetos que van desde mobiliario hasta productos decorativos.

Cecilia León de la Barra, directora artística de Zona Maco Diseño, cuenta que la primera parte de la colaboración consistió en que Comex donaba pintura para los espacios de diseño con el tono que hubiera sido nombrado Color del Año. La empresa del espacio lo único que tenía que hacer era poner el código de la pintura. “Se volvió interesante también porque, al final, durante la feria sí se nota la parte de la feria de diseño versus la feria de arte en el sentido del color, justamente”.

Pero esta tribuna no se limita a que más personas conozcan las novedades de Comex, sino que ayuda a que se relacione la marca con los grandes del sector. En el premio que se comenzó a otorgar el año pasado, Comex asegura una conversación a futuro con quienes serán los punteros en el sector del diseño, en el que se utilizan los productos en recubrimientos de madera, selladores, colores producidos de manera especializada, entre otros.

“En el caso del diseño, este talento joven son los futuros consumidores y diseñadores del mañana, que van a estar en nuestros espacios y van a generar las piezas que tendremos en nuestras casas y museos”, acota León de la Barra.

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