La cervecería neerlandesa Heineken, que encara dificultades financieras, anunció el miércoles la reducción de hasta 6,000 empleos para hacer frente a lo que denominó "condiciones desafiantes de mercado".
La empresa dijo que iba a "acelerar la productividad a escala para desbloquear ahorros significativos, reduciendo de 5,000 a 6,000 puestos en los próximos dos años".