En algunos pozos activos, es decir, que mantiene sus actividades de extracción, se pudieran realizar actividades de coproducción: hidrocarburos y geotermia. Mientras que en aquellos pozos ya inactivos o improductivos, se podrían reactivar para la generación geotérmica.
“Estamos explorando más de 32,000 pozos que tenemos en Pemex, de los cuales ya tenemos identificados más de 1,500 pozos que pudieran tener un potencial geotérmico; pero esto no es todo buenas noticias, sabemos que necesitamos también el flujo base, un fluido con una buena densidad que pueda transportar esa temperatura del fondo a la superficie”, explicó durante su participación en el Xll Congreso de Geotermia para Latinoamérica y el Caribe.
Una de las ventajas de que la generación geotérmica se explore en pozos petroleros es que las necesidades de recursos para inversión y desarrollo disminuyen de manera considerable, pues ya se tienen perforaciones en el suelo que en un campo nuevo que tiene costos considerables.
“Nuestra prioridad es ser eficientes, no solo energéticamente hablando, sino también en términos de inversiones, en un proyecto de geotermia convencional, perforar un pozo a 7,000 metros de profundidad pues yo creo que no sería muy atractivo; pero si ya tenemos esos pozos perforados, por qué no explorarlos y ver si podemos hacer algo con ellos. Para transformar estos pasivos ambientales en activos energéticos limpios”, aseguró.
Actualmente, la petrolera mexicana está abierta y en busca de socios para evaluar proyectos pilotos de coproducción y reconversión, y de alguna manera extender la vida útil de esos activos.