La publicidad
Para el analista, otro factor que motiva a las streaming a dosificar el estreno de series es para maximizar el retorno de inversión mediante la venta sostenida de espacios publicitarios en cada episodio. La transmisión de una serie puede durar hasta hasta ocho semanas, tiempo necesario para mantener cautiva a la audiencia y generar el máximo retorno a estas producciones a través de la publicidad que se alojan en los capítulos.
“Al mantener cautiva a la audiencia por más tiempo, las compañías amplían el inventario comercial disponible y elevan el valor de sus anuncios, rentabilizando así contenidos cuya producción exige desembolsos millonarios”, consideró el especialista.
Según datos de la consultora Statista destacan que el gasto global en publicidad para el streaming de video ascendió a 207,500 millones de dólares en 2025, una cifra que confirma la apuesta de los presupuestos publicitarios hacia esta industria.
En México, la tendencia encuentra un terreno fértil: 47% de los usuarios con suscripción afirma que prefiere ver anuncios antes que asumir el costo total del servicio, de ahí la relevancia del modelo programático de las plataformas de video bajo demanda.
En este nuevo escenario, el streaming de video combina estrategias heredadas de la televisión tradicional con la monetización digital, en un intento por equilibrar la retención de suscriptores y la rentabilidad publicitaria.