En el caso de Geely, la firma ya cuenta con presencia en Estados Unidos a través de su filial Volvo, con una planta de manufactura que fue inaugurada en Charleston, California del Sur, en 2018, de tal manera que no parece tan rentable apostar al complejo hidrocálido ahora, que había sentado sus bases de negocio en exportar al país vecino del norte.
“BYD primero tiene que hacer rentable su inversión que hizo en Brasil, porque compró la planta de Ford en Salvador de Bahía. Es una planta gigantesca que no va a llegar a su capacidad en los próximos 5 años, entonces, no veo por dónde BYD tenga más apetito de crecer en América hasta que no llegue a un buen nivel de capacidad en Brasil. Y en el caso de Geely, ellos ya tienen un pie dentro de Estados Unidos a través de Volvo”, describe Ramírez.
COMPAS, que de acuerdo con reportes de las empresas contaba con 3,600 trabajadores hasta finales del año pasado, formaba parte del ecosistema productivo que Nissan sentó en Aguascalientes, con los complejos conocidos como A1 y A2, de los cuales la compañía ha hecho el corazón de sus operaciones en México con la fabricación de modelos como Versa, Sentra y Kicks, entre otros.
Con las reglas del juego cambiando con Estados Unidos, Ramírez considera más factible que la planta se conserve en manos conocidas, antes que cambiar a nuevas, pues hace más sentido que la firma de origen nipón continúe robusteciendo su presencia en el estado, aunque esto tampoco se llevaría a cabo de manera inmediata.
“Yo no me emocionaría tanto por pensar que ahí de manera inmediata va a llegar alguien a producir coches. Creo que va a tardar un poquito más y creo que siempre va a haber la posibilidad de que a lo mejor el mismo Nissan o con su alianza Nissan-Renault-Mitsubishi decidan este poner un proyecto industrial en ese lugar”, comenta.
Hace dos semanas, Teresa Jiménez, gobernadora de Aguascalientes, aseguró que las personas que actualmente trabajan en COMPAS “no perderán su empleo”, sin embargo, el panorama actual que atraviesa la industria automotriz, así como los esquemas productivos que han seguido Geely y BYD hasta ahora, vuelven complicado continuar con la plantilla laboral tal y como está, tan siquiera en el corto plazo.