Más planes
Dado que en México, de momento, no se tiene un mercado puntual para el etanol ni la regulación necesaria, existen dos planes para el aprovechamiento de ese etanol: el primero es comercializarlo en Centroamérica y el segundo es el mercado europeo, pero ahí hay que cumplir con algunos estándares de regulación específicos.
“Pero sin lugar a dudas, creemos que el mejor mercado que podemos tener es nuestro propio país, porque si se autoriza incrementar la participación del etanol, en la mezcla con las gasolinas, ya no como un oxigenante, sino ya como un componente de la mezcla, es decir, superior al 5.8 que permite la gasolina hoy en día, entonces ese etanol se quedaría en el país”, aseguró Ángel.
En esa línea, también se tiene mapeada una planta más al sur del estado, que en caso de tener el vehículo financiero exitoso en el primer proyecto, se podría incluir para su desarrollo.
Incluso, otra apuesta del estado es entrar al mercado del SAF (Combustible Sostenible de Aviación), aunque la tecnología para hacerlo realidad existe, se reconoce que es un reto muy grande y que todavía es poco rentable poder convertirlo en SAF.
En México existe un debate puntual sobre el uso del etanol desde varios frentes: industrial, productivo, regulatorio y comercial. “Se ha generado un debate muy amplio en los últimos 5 años, sobre la necesidad de poder incorporar este etanol en el sistema energético de México, lo que estamos buscando son áreas de oportunidad, particularmente desde lo social, para mejorar el ingreso de los productores y tener mejores procesos productivos de los cultivos”, aseguró el funcionario.
Sin embargo, desde la Secretaría de Energía ya se está pensando incorporar dentro del sistema energético en su mezcla con las gasolinas, lo que ayudaría a generar una demanda del etanol y a darle una viabilidad a su producción en México.
En el país el uso de etanol está permitido en mezcla con las gasolinas en apenas un 5.8%, pero exenta a las principales ciudades que son la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, bajo un principio de evitar mayores niveles de contaminación de ozono.