Con avances en conectividad, con el acceso a internet y a los teléfonos inteligentes, en conjunto con el aumento de las enfermedades crónicas degenerativas y el envejecimiento de la población, las farmacias ajustan sus estrategias para captar a los consumidores digitales más allá de sus páginas web o la venta a través de agregadores como Uber, Didi o Rappi.
Farmacias del Ahorro, Farmacias Guadalajara y Farmacias Benavides son algunas de las cadenas que han traspasado esa pared entre sus tiendas físicas y el terreno digital, con el desarrollo de una aplicación que, como en otros retailers, también se convierte en una oportunidad para fidelizar a los clientes.
Los canales de comercio electrónico no son totalmente nuevos para las farmacias, que ya ofrecían ventas a domicilio, incluso de medicamentos controlados en los que es necesario contar con receta, a través de sus páginas web, mientras que con las apps optimizan la experiencia con la carga de recetas, inventarios extendidos y promociones.
Sergio Pérez Conde, cofundador y director digital de la farmacia online Prixz, explica que si bien no existen mediciones específicas, estimaciones del sector apuntan a que entre el 14% y el 16% de las ventas de farmacia ya se realizan a través de canales digitales, una proporción que podría escalar hasta entre el 22% y el 25% hacia 2028.
El directivo comenta que los usuarios crecen en el ecommerce derivado de que en las unidades físicas la disponibilidad de medicamentos no es tan extensa, con capacidades para tener entre 3,000 y 4,000 piezas en el inventario (SKU), mientras que con plataformas digitales se pueden ofrecer entre 14,000 y 17,000.