El objetivo detrás de la creación del nuevo grupo, de acuerdo con las compañías, radica en aumentar los viajes aéreos a precios bajos, así como aumentar la conectividad dentro del país y hacia el extranjero.
A nivel corporativo, la intención es optar por economías de escala, es decir, buscar una ventaja en costos a partir del aumento en frecuencias, lo que permite reducir el costo promedio por operación.
“Con estructuras de costos reforzadas y una mayor escala, Volaris y Viva estarán bien posicionadas para servir a más destinos, preservando la opción para los pasajeros de ultra bajo costo y ampliando el acceso a una base de clientes más amplia”, comentó en la conferencia sobre el interés de crear este grupo Enrique Baltranena, CEO de Volaris.
La creación del grupo también responde a una presión estructural que se intensificó a lo largo del último año. La aletargada entrega de aviones, derivada de los cuellos de botella en la cadena de suministro, que se originó por la pandemia de covid-19 y que aún se resiente hasta estos días, ha vuelto más necesario el administrar con mayor precisión la flota con la que se cuenta.
De acuerdo con la información de las aerolíneas presentada a accionistas, Volaris cuenta con 152 aeronaves de la familia A320, cifra que para el caso de Viva es de 99 unidades. Al final, las compañías contarían con una flota total de 251 aviones.
Al tratarse de aerolíneas de la misma familia, esto también se está tomando como un punto por el cual impulsar su articulación, pues compartirían tecnología, sistemas de reserva y proveedores, lo que facilita tanto su utilización como su mantenimiento.