La quiebra de Maskota
Maskota dejó atrás el capítulo de la bancarrota, derivado de un proceso de entrada a concurso mercantil en el que la administración anterior no logró un acuerdo con sus acreedores, es decir, aquellos proveedores con quienes la empresa mantenía deudas.
La cadena fue declarada en quiebra el 26 de julio de 2023 por parte del Juzgado Segundo de Distrito en materia de Concursos Mercantiles, por no entregar en tiempo la propuesta de convenio concursal para que fuera evaluada y, en su caso, aceptada o declinada por los acreedores para saldar adeudos que rondaban los 110 millones de pesos.
Entrar en quiebra implicaba para la empresa que sus bienes fueran vendidos para pagar los adeudos a los acreedores, aunque se desconoce qué ocurrió tras la declaratoria de bancarrota.
Maskota hizo una solicitud para entrar a concurso mercantil el 22 de 2022, la cual fue aceptada el 6 de abril, por lo que tuvo que presentar un plan de reestructuración financiera que debía ser aceptado por los acreedores.
Los problemas financieros de Maskota se hicieron públicos desde 2019, cuando se registraron denuncias sobre la falta de pagos por parte de la compañía, que se agravaron con la pandemia, etapa en la que las tiendas permanecieron cerradas por las restricciones de movilidad para evitar los contagios de covid.
Ángel Méndez opina que la nueva administración de la marca puede aprovechar, por un lado, el posicionamiento de marca reforzado con estas campañas de comunicación para difundir la nueva imagen y cambios operativos, en tanto, los más consumidores más jóvenes es posible que desconozcan el pasado de la cadena.
“Pueden ser o no una marca muy diferente, tal vez tiene la experiencia de manejo de personal y la gestión de tiendas físicas enfocadas a mascotas, pero tendríamos que esperar a ver la reacción del mercado ante las estrategias de diferenciación en el mercado”, refiere.