Pero el lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum hizo un llamado enérgico a los empresarios por estar vendiendo el combustible por arriba de los 28.28 pesos, asegurando que ya había pedido a la Procuraduría Federal de Consumidor (Profeco) que se hiciera una vigilancia de aquellos que no están cumpliendo y, en dado caso, sancionarlos.
“El diésel también ha aumentado el precio, estaba sobre 26.50, 27 pesos y llegó a estar en 30 pesos. Por el momento, hay un acuerdo con los gasolineros de que no aumente de 28.28 pesos. Sigue estando alto respecto a lo que estaba hace unas semanas y estamos viendo si podemos hacer un esfuerzo adicional para poder compensar todavía más el precio del diésel”, aseguró.
“No podemos permitir que los gasolineros se pasen (...) no puede ser que haya gasolineros que de manera tramposa estén subiendo el precio a pesar de que se está dando el apoyo para que no suba tanto el precio, ni de la gasolina magna, ni del diésel. Sí puede haber sanciones por parte de Profeco, pero, por lo pronto, como hicimos al principio, una lona que diga, pues: “aquí está muy alto el precio de la gasolina”, aseveró la mandataria federal.
Alejandro Montufar, CEO de PetroIntellgence, dijo que el precio del diésel está por arriba del tope como consecuencia de los inventarios que mantiene el sector, cuyo combustible se compró con precios elevados y un precio topado no permite la recuperación de costos.
“Aunque el costo al mayoreo se redujo el viernes pasado debido al incremento de los estímulos, el ajuste en precios al público es gradual porque está en función de que los inventarios se reemplacen con productos a precios más competitivos. Conforme transcurre la semana, iremos viendo mayores disminuciones”, expuso.