Un tablero que se mueve a tiempo real
Desde septiembre del año pasado, SKF anunció la separación de su división automotriz e industrial con el objetivo de cotizar por separado en el Nasdaq Estocolmo, la principal bolsa de valores de los países nórdicos, al visualizar que la estrategia facilitaría la concentración de oportunidades en cada segmento, lo que le traería eficiencia y competitividad.
Sin embargo, la información publicada ayer por la empresa muestra el complejo panorama de los vehículos eléctricos, que han enfrentado entre una infraestructura de recarga deficiente y el cese de incentivos para su adquisición, impulsado por países como Estados Unidos, en donde en 2025 la comercialización de este tipo de autos descendió 2%, sus principales obstáculos para su consolidación.
La baja en el mercado estadounidense se colocó como la primera contracción en ventas para los vehículos con este tipo de tecnologías desde que comenzó su posicionamiento hace una década por parte de marcas como Tesla, de acuerdo con la Administración de Información Energética de aquel país. Hoy el escenario es diferente al de hace una década y otros fabricantes de componentes, como Nemak, también han expuesto a sus inversionistas el deterioro y enfriamiento del mercado.
La situación no es ajena en las ventas de autos eléctricos en México, que en 2025 registraron un descenso de 13.9% al comercializarse 20,923 vehículos con este tipo de tecnología a lo largo del año, de acuerdo con datos de Inegi.
Pero mientras para un segmento de la industria automotriz las razones para nuevos planes de expansión comienzan a detenerse, para otras compañías como la china GAC, son varios los factores que impulsan el contar con un complejo productivo en países de éste lado del mundo como México.
Desde el 1 de enero de este año, los autos “Made in China” pagan un arancel de hasta 50% para ingresar al mercado mexicano, lo que ha vuelto atractivo contar con una planta de ensamble en el territorio nacional en miras de evitar el reciente golpe fiscal, puesto que, al generar empleos, diferentes mecanismos como IMMEX les ayudan a evitar impuestos.
“En un entorno internacional marcado por la implementación de nuevos aranceles y la reconfiguración de las dinámicas del comercio global, GAC México avanza con determinación, fortaleciendo su presencia local y consolidando una operación más cercana, eficiente y competitiva”, subrayó la empresa.
La intención de GAC no es exportar, sino seguir el principio de “México para México”, es decir, concentrarse solo en atender el mercado doméstico, de tal manera que, aseguró, “Este escenario no responde solo al contexto actual, sino que lo anticipa, posicionamiento a la compañía como una visión de largo plazo”.
El tablero de la industria automotriz se mueve hoy a tiempo real. Para los autos eléctricos, la desaceleración en el mercado ha llevado, no solo a fabricantes de componentes sino también a automotrices, a cambiar el rumbo. Tal es el caso de Ford, que a finales de 2025 anunció que descontinuaría la producción de la F-150 Lightning eléctrica ante la baja en ventas.
Para las marcas chinas, que llegaron con fuerza a México en el último par de años, contar con una planta de manufactura en el país luce como una opción atractiva encaminada a atender el mercado local, uno como con el que cuenta la china JAC en Hidalgo, que solo ensambla de México para México y para el cual anunció en junio del año pasado una inversión de 3,000 millones de pesos encaminada en aumentar sus capacidades.
Un complejo de manufactura en el país enfocado a abastecer solo la demanda doméstica muestra un camino diferente al que habían seguido la mayoría de las automotrices que llegaron a México en las últimas décadas y que lo hicieron con el objetivo de exportar, principalmente a países como Estados Unidos. La industria automotriz hoy vive el cierre de plantas y a la vez, de expansiones, pues en el tablero del sector las cartas se mueven cada segundo.