Diego Flores, titular del sector de la Industria Electrónica y Digital de la Secretaría de Economía, aseguró que la determinación también responde a criterios de soberanía tecnológica, en un contexto donde se busca tener mayor control sobre la infraestructura y los mecanismos que garanticen que la información circule de forma segura y encriptada. El tema, aseguró, ha sido central en las conversaciones recientes.
“En la actualidad hay compañías de occidente o vinculadas a la región de Norteamérica que pueden ayudarnos en nuevos tramos de infraestructura. Sin duda hay una realidad de integración en Norteamérica que apunta a una mayor afinidad. Es un tránsito natural en función de nuestra posición dentro de las cadenas de suministro y de nuestros socios comerciales”, afirmó el funcionario a Expansión.
¿Cómo está tejida la red telecom?
El cambio, aunque gradual, marcaría una nueva dinámica en el sector de las telecomunicaciones. En el país se estima que el 54% de la infraestructura de telecomunicaciones de cuarta generación (4G) fue tejida por tecnología asiática, particularmente de Huawei, según información de BNamericas, plataforma de inteligencia de negocios.
Por ejemplo, la red de Altán – que alberga a los principales OMV como Bait – está hecha mayormente de componentes Huawei, en áreas como el Backbone, la más importante de una infraestructura de red al estar encargada de interconectar redes más pequeñas y transportar datos a alta velocidad. El Backhaul que sirve para conectar nodos de acceso con el núcleo de red del operador.
También parte de la Red de Acceso Radioeléctrico (RAN, por sus siglas en inglés), cuyo componente de infraestructura conecta los dispositivos móviles y de IoT con la red central a través de ondas de radio con antenas, mástiles, entre otros.
Las empresas chinas también toman relevancia en el sector fijo. Por ejemplo, la red central de Izzi fue tejida por la firma ZTE. “Todo lo que es fibra las empresa chinas de proveeduría es donde tendrían más participación”, dijo una fuente. Sin embargo, la compañía estadounidense AT&T apuró su reconversión hacia Ericsson y Nokia para no caer en sanciones de su gobierno.
El uso de componentes asiáticos para infraestructuras de telecomunicaciones también se refleja en los números. Las ventas de Huawei en las Américas, que en gran medida comprenden América Latina debido a las restricciones en Estados Unidos y Canadá desde 2019, aumentaron un 2.4% en 2025, con ventas de 37,184 yuanes equivalentes a 5,380 millones de dólares, según datos de su reporte financiero anual.
Mientras que Ericsson reportó una caída en su facturación del 3% en la región Américas debido a menores ventas en Latam, detalla su reporte financiero anual. En tanto, Nokia registró 784 millones de dólares significando un descenso de 12%.