Pemex reanudó exportaciones de crudo a Japón en 2014 tras más de una década sin actividad; años después se concretaron nuevos cargamentos como parte de su diversificación hacia Asia.(Arkadij Schell/Getty Images)
Expansión Digital
Una víctima colateral: Japón busca petróleo fuera de Medio Oriente debido a los estragos por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. Y la interrupción en el estrecho de Ormuz —una de las rutas energéticas más importantes del mundo— lo obligó a replantear su abastecimiento. En ese contexto, México entró al rescate.
“Hablamos de temas internacionales”, dijo la presidenta Claudia Sheinbaum tras una llamada con la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi. “Japón en este momento vive una situación por la falta de petróleo derivado del estrecho de Ormuz”.
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Japón recurre a México ante una crisis que afecta el comercio global
El estrecho de Ormuz concentra alrededor del 20% del comercio mundial de petróleo, gas natural licuado y combustibles refinados. Su disrupción no solo afecta a Medio Oriente, también impacta directamente a economías asiáticas como Japón, que depende de importaciones para cubrir su demanda energética.
Ante ese escenario, el gobierno nipón solicitó a México la posibilidad de exportar petróleo “en la medida de lo posible”. De acuerdo con información del diario económico Nikkei, citada por la agencia Reuters, el acuerdo contempla el envío de aproximadamente un millón de barriles con entrega prevista para julio.
No es la primera vez que Japón recurre a México, pero sí ocurre en un contexto donde necesita diversificar con urgencia sus fuentes de suministro.
Pemex exporta el crudo que no puede procesar en México
El envío de petróleo no responde únicamente a una oportunidad internacional. También refleja una limitación interna. Sheinbaum explicó que Pemex exporta a países como Japón el crudo que no puede procesar en sus refinerías.
La afirmación se da mientras Pemex mantiene como objetivo la autosuficiencia en gasolina y diésel, es decir, refinar toda su producción dentro del país.
En la práctica, ese objetivo aún no se cumple. Retrasos en proyectos clave, como la refinería Dos Bocas , han obligado a mantener una parte importante de la producción en exportaciones.
Actualmente, Pemex exporta en promedio 400,000 barriles diarios, de acuerdo con sus cifras más recientes, lo que equivale a cerca de una tercera parte de su extracción.
Una relación comercial que México ya había retomado con Asia
El vínculo energético entre México y Japón no comenzó con esta crisis.
En 2014, Pemex reanudó exportaciones de crudo al país asiático tras más de una década sin actividad comercial, con el envío de un cargamento de un millón de barriles de petróleo tipo Istmo desde el puerto de Salina Cruz.
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Ese movimiento formó parte de una estrategia más amplia: reducir la dependencia del mercado estadounidense, que históricamente ha concentrado la mayor parte de las exportaciones mexicanas.En ese mismo periodo, la petrolera comenzó a colocar crudo en nuevos destinos como Europa e India.
A pesar de esa estrategia, los volúmenes de exportación no crecieron de forma sostenida. En diciembre de 2013, México exportó en promedio 1 millón 289 mil barriles diarios, pero en enero de 2014 ese volumen cayó 7.6%, a 1 millón 191 mil barriles diarios, según datos de Pemex Exploración y Producción. Para febrero, las exportaciones repuntaron a 1 millón 268 mil barriles diarios, aunque aún se mantenían por debajo de los niveles de cierre del año previo.
La distancia hacia Asia también define la operación. Los cargamentos deben concentrar al menos un millón de barriles para ser rentables, lo que explica por qué los envíos a esa región se realizan en grandes volúmenes y no de forma constante.