Por otro lado, las ventas mismas tiendas avanzaron 5.5%, por encima de ANTAD, impulsadas por el desempeño en perecederos y alimentos, así como por la aportación de nuevas tiendas, que mantienen tracción desde su apertura.
El avance en ventas viene acompañado de una mejora en margen. La utilidad bruta creció 9.7% y alcanzó 3,678 millones de pesos, con un margen de 30.6%, esto es, 35 puntos base por encima del año previo.
La empresa lo atribuye a un cambio en la mezcla de productos hacia categorías con mayor diferenciación y a eficiencias en distribución e inventarios.
La presión aparece en la operación, ya que los gastos generales subieron 13.0%, por encima del crecimiento de ingresos, impulsados por un programa de expansión más acelerado, mayores costos laborales derivados de cambios en legislación y un adelanto en campañas publicitarias.
El incremento reduce la capacidad de conversión del negocio. La utilidad de operación apenas incrementó 1.5% y el margen pasó de 8.9% a 8.3%.
El EBITDA se mantuvo prácticamente sin cambio, con un avance de 0.1% y un margen que pasó de 12.5% a 11.6%.
En cuanto a número de tiendas, La Comer cerró el trimestre con 93 tiendas, tras la apertura de una unidad Fresko en Mérida, que implicó una inversión cercana a 885 millones de pesos. El área de venta aumentó 4.7%, lo que explica parte del crecimiento en ingresos.
Asimismo, la compañía mejoró su eficiencia operativa. Los días de inventario bajaron de 68 a 65, aunque también se redujo el plazo con proveedores, lo cual mantiene una brecha acotada en capital de trabajo.
El canal digital también se mantuvo estable, sin cambios relevantes en su contribución a las ventas totales, como señal de que el crecimiento sigue dependiendo principalmente del piso de venta físico.