Ambos negocios monetizan activos existentes. Bait utiliza la red de tiendas como canal de distribución, mientras que Walmart Connect capitaliza el tráfico físico y digital para vender espacios publicitarios. A esto se suma el fortalecimiento en datos. Durante el trimestre, la compañía lanzó Digital Landscapes, una herramienta que permite entender el recorrido completo del cliente antes de la compra.
El ecosistema se complementa con su programa de beneficios, que ya suma 47.2 millones de clientes activos contactables. Esta base se convierte en un activo estratégico para personalizar promociones, mejorar la conversión y aumentar la frecuencia de compra.
El frente digital, dos realidades
El canal digital mantiene dinamismo, aunque con contrastes. Por un lado, el e-commerce —donde Walmart de México y Centroamérica vende inventario propio— mantiene tracción en México. El GMV (Gross Merchandise Value) —o valor bruto de mercancía— avanzó 9.1% y las ventas netas 14.4%, reflejando no solo mayor volumen, sino una captura más directa de ingresos. La penetración digital alcanzó 7.7% del total, 30 puntos base más que el año anterior.
El impulso proviene del canal On Demand, que creció 19.5% y confirma que el negocio digital de primera parte está cada vez más ligado a la operación física. La logística acompaña ese ritmo: el 68% de los pedidos se entrega el mismo día y el 14% en menos de dos horas, reforzando un modelo enfocado en frecuencia de compra y conveniencia.
En paralelo, el marketplace —donde la compañía opera como intermediario para vendedores externos— enfrenta un ajuste. A diferencia del e-commerce propio, aquí el GMV no se traduce directamente en ventas netas, sino en comisiones. En el trimestre, ese indicador cayó 14.4%, afectado por disrupciones con vendedores clave, particularmente en la categoría de electrónica. La compañía ya trabaja con Walmart Inc. para corregir el desempeño en este frente.
Desempeño financiero
La utilidad neta alcanzó 12,500 millones de pesos, equivalente al 5.1% de las ventas. En términos anuales, el crecimiento fue de 1.5%, en línea con el avance de los ingresos. La compañía mantiene disciplina financiera en un mercado donde el consumo sigue débil y el tráfico aún no alcanza el nivel esperado.
El contraste más claro aparece al mirar la operación en México. Aquí el negocio mantiene tracción. Los ingresos crecieron 4.4% y las ventas mismas tiendas avanzaron 3.1%, con lo que superó al mercado de autoservicio afiliado a ANTAD por 170 puntos base. La mejora operativa también se observa en el margen bruto, que subió a 24.4%, con una expansión de 40 puntos base.
Pero ese avance no llega sin costo. Los gastos operativos crecieron y alcanzaron 16.8% de las ventas, 65 puntos base por encima del año previo. El resultado es un margen EBITDA de 10.4%, con una contracción de 30 puntos base. La empresa gana participación, pero paga por sostener precios, surtido y disponibilidad.
El margen bruto avanzó a 24.3%, con una mejora de 20 puntos base, apoyado en un mejor diferencial de precios. Sin embargo, los gastos operativos subieron a 16.9% de las ventas y terminaron por presionar la rentabilidad.
El EBITDA consolidado se ubicó en 24,979 millones de pesos, con un margen de 10.2%, lo que implica una contracción de 20 puntos base frente al año anterior.
El foco estratégico se mueve hacia la experiencia. Walmart reporta mejoras en catálogo, disponibilidad y ejecución en tienda. El indicador de orden perfecta subió 130 puntos base en Supercenter y Walmart Express. En Bodega, el avance fue mayor, con un incremento de 600 puntos base y un crecimiento de 27% en clientes recurrentes.