La cifra aún luce modesta frente a un mercado total de 381,653 vehículos ligeros vendidos en el mismo periodo, dominado por autos de combustión interna. En términos proporcionales, los eléctricos e híbridos enchufables representan cerca del 3.5% del total, pero su velocidad de crecimiento introduce una presión distinta: no es el volumen actual, sino su tendencia lo que enciende alertas.
Crecimiento que rebasa a la infraestructura
El problema ya no se limita a cuántos autos eléctricos circulan, sino a cómo se integran al sistema energético. La adopción avanza más rápido que la capacidad de coordinación entre generación, infraestructura de carga y gestión del consumo.
De acuerdo con la Agencia Internacional de Energías Renovables, la integración masiva de vehículos eléctricos podría elevar la demanda pico de electricidad entre 20% y 30% en ciudades si no se aplican esquemas de carga inteligente que distribuyan el consumo.
Ese incremento no es menor en un país donde la red eléctrica ya enfrenta episodios de estrés en ciertas regiones. La electromovilidad, en ese contexto, se convierte en un factor adicional dentro de una demanda energética que crece por múltiples frentes.
La gestión de la demanda se vuelve estratégica
La conversación sobre autos eléctricos empieza a desplazarse hacia el terreno de la infraestructura. La capacidad de la red, la ubicación de estaciones de carga y la planeación energética se vuelven piezas críticas para sostener el crecimiento sin generar cuellos de botella.
El despliegue de cargadores no depende únicamente de la tecnología disponible. También requiere una red capaz de soportar la conexión simultánea de múltiples puntos de carga, especialmente en zonas urbanas densas o corredores industriales.
“Hoy el cuello de botella no es netamente tecnológico, sino que tiene un componente sistémico. Hay generación de energía, tenemos cargadores, pero falta la integración entre estos elementos. Sin una gestión adecuada de la demanda energética, incluso los sistemas más robustos pueden volverse ineficientes, costosos o subutilizados”, dijo Luis Antonio Osorio Sales, director de Enerlink México, una empresa de tecnología para la gestión de la electromovilidad que opera más de 400 cargadores de diversas marcas.