Solo el acumulado de enero a abril de 2019 se mantiene por encima de la cifra actual, cuando se ensamblaron 1,303,626 unidades. El desempeño de este año muestra, además, una recuperación gradual después de que enero inició con una caída de 2.65%, febrero redujo la contracción a 0.6% y el primer trimestre ya mostraba un avance de 0.5%.
Tan solo en abril se ensamblaron 329,878 unidades, un incremento de 2.14% frente al mismo mes del año pasado. El dato convirtió al mes en el segundo mejor abril en la historia de la industria automotriz mexicana, únicamente por debajo de abril de 2024, cuando se produjeron 358,597 vehículos.
La mejora ha estado impulsada por la capacidad de las armadoras para adaptarse al nuevo entorno comercial. Las empresas han comenzado a operar con los sobrecostos derivados de los aranceles estadounidenses y, al mismo tiempo, han diversificado el destino de sus exportaciones hacia otros mercados.
“El avance observado en 2026 refleja un crecimiento moderado después de un cierre de año con ligeras contracciones en 2025 derivadas de la situación arancelaria. Por ello, será fundamental seguir monitoreando el comportamiento del mercado internacional, el entorno económico global y las condiciones comerciales que influyen directamente en la producción automotriz en México”, respondió la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) a Expansión.
Más exportaciones, menos dependencia de Estados Unidos
Las exportaciones también acompañaron el crecimiento productivo. Entre enero y abril se enviaron al extranjero 1,081,948 vehículos, un incremento de 4.6% respecto al mismo periodo del año anterior.
Aunque Estados Unidos continúa como el principal destino de los vehículos ensamblados en México, las exportaciones hacia ese mercado retrocedieron 2.3%. En contraste, Canadá registró un crecimiento de 37.4%, Alemania de 51.2% y Brasil de 217.4%, evidenciando una mayor diversificación geográfica de las armadoras.
“Destaca como cada mes la relevancia del mercado estadounidense con una participación del 76%. En conjunto el top 3 a los que exportamos representan el 91.7%, al considerar Estados Unidos, Canadá y Alemania”, comenta Adriana Ramírez, gerente de Estudios Económicos de la AMIA.
La composición de la producción también refleja las preferencias actuales del mercado. México se ha consolidado como un centro manufacturero enfocado principalmente en SUV y pick-ups, segmentos que dominan la demanda en Norteamérica y otros mercados de exportación.
De cada 10 vehículos producidos en territorio nacional durante el primer cuatrimestre, prácticamente cinco correspondieron a SUV, segmento que acumuló una participación de 48.1%. Las pick-ups representaron 31.8%, mientras que los autos compactos alcanzaron 14.8% y los subcompactos apenas 3.2%.