Pero los palcohabientes no están conformes
Sin embargo, los palcohabientes del Estadio Azteca, representados por la Asociación Mexicana de Titulares de Palcos y Plateas, exigen el respeto integral a los derechos establecidos en sus títulos de propiedad, por lo que interpusieron un recurso legal para exigir el cumplimiento de los contratos que tienen vigentes.
Sus principales demandas, respaldadas por medidas cautelares emitidas por un juez federal, se concentran en los siguientes puntos:
Libertad de consumo: solicitan poder introducir alimentos y bebidas propios durante los partidos del Mundial, al considerar indebida la imposición de adquirir paquetes de hospitalidad.
Derechos de uso y comercialización: reclaman la facultad de vender, rentar, ceder, prestar o heredar sus espacios, conforme a lo establecido en sus títulos, frente a las restricciones de la FIFA sobre reventa o transferencia no autorizada.
Uso de servicios e infraestructura: exigen el acceso a estacionamientos y áreas del inmueble en los términos originalmente contratados.
Protección de los espacios: denuncian presiones por parte de la administración del estadio para retirar objetos personales como refrigeradores o microondas, bajo advertencias de posibles desalojos.
Acceso sin restricciones adicionales: aunque ya existe un acuerdo económico entre Grupo Ollamani y la FIFA para garantizar su ingreso, insisten en que no se impongan condiciones operativas adicionales distintas a las previstas en sus títulos.
Los representantes legales sostienen que las reglas de un organismo internacional no pueden prevalecer sobre derechos de propiedad privada adquiridos conforme a la legislación mexicana, por lo que el conflicto continúa abierto en el ámbito jurídico.