“Las experiencias se tienen que convertir en algo real de marca que integre negocio y propósito”, dijo en entrevista previa Juan Carlos Ortega, director de marketing, producto y relaciones públicas de Hyundai Motor México, grupo al que pertenece Kia.
El ejecutivo reconoce que operar una marca dentro del Mundial implica una presión distinta frente a cualquier otro patrocinio deportivo. “Este país se va a detener”, afirmó Ortega sobre el impacto que esperan durante junio y julio de 2026.
La estrategia también obligó a reorganizar prioridades internas. Hyundai, por ejemplo, decidió reducir su presencia en festivales musicales para concentrar recursos y activaciones alrededor del torneo.
Parte de esa apuesta pasa por conectar con consumidores incluso fuera de las ciudades sede. Además de Guadalajara y Monterrey, Hyundai planea una gira nacional de domos temáticos y activaciones para acercar experiencias mundialistas a estados donde no habrá partidos, mientras Kia se enfocará en respaldar la logística y movilidad del torneo.
“Queremos generar una conexión auténtica con todas las audiencias, no solamente locales, sino también internacionales”, señaló Ortega.
El Mundial cambia la operación de marketing dentro de las automotrices
La magnitud del torneo ha cambiado la manera en que las marcas patrocinadoras y no patrocinadoras planean su presupuesto y estrategia comercial.
Ortega asegura que para ellos el Mundial 2026 representa una inversión 40% más alta que Qatar 2022, debido a la carga operativa de equipos completos de marketing, agencias y proveedores que desde hace meses trabajan en activaciones, logística y experiencias ligadas al torneo.
“Hijo, pues yo creo que también un 40%”, expresó Ortega cuando se le preguntó cuánto aumentó el trabajo de su área.
La automotriz también participará en el Trophy Tour de la FIFA junto con Coca-Cola, además de encargarse de parte del transporte de ejecutivos, celebridades y personal ligado al torneo.
Para las automotrices, el desafío no se queda estancado en ventas inmediatas. Actualmente, Hyundai calcula que tres de cada 10 personas en México todavía no identifican la marca, por lo que el Mundial funciona como una plataforma para elevar reconocimiento, consideración y percepción entre nuevas audiencias.
“Estos momentos súper emocionales que genera el Mundial eventualmente se quedan en la recordación”, dice Ortega. Ese es justo uno de los efectos más buscados por las marcas que participan en el torneo.