El crecimiento del programa ocurre en paralelo a una mayor relevancia del negocio financiero dentro de los resultados de Liverpool. Durante el primer trimestre del año, los ingresos de esta división crecieron 11.6%, impulsados por la expansión del portafolio de crédito, mientras que la cartera bruta avanzó 10%.
En el mismo periodo, la compañía reportó ingresos consolidados por 45,418 millones de pesos, una caída marginal de 0.2% frente al año previo. Mientras el negocio comercial retrocedió 1.9%, el desempeño financiero ayudó a compensar la debilidad del consumo.
Las ventas mismas tiendas disminuyeron 2.5% en Liverpool y 3.1% en Suburbia , afectadas por una menor afluencia de clientes, aunque parcialmente compensadas por un mayor ticket promedio.
El crédito se ha convertido en una herramienta central para sostener el consumo dentro de las tiendas. “Creo que hay algunas señales alentadoras en el contexto económico, como el aumento general del empleo y los salarios, pero también el uso del crédito. Y como uno de los actores relevantes en ese sector, el uso del crédito también se traduce para nosotros en un mayor uso del crédito, lo que respalda el consumo general”, comentó Gallegos.
Riesgo crediticio en el crecimiento de los “abonos chiquitos”
Sin embargo, la expansión del financiamiento también ha venido acompañada de señales de presión en la calidad de la cartera. La empresa reconoció un aumento en los focos de deterioro crediticio, lo que la llevó a incrementar provisiones para pérdidas.
“Hemos visto algunas señales de alerta temprana sobre el deterioro general de la cartera, y por eso hemos aumentado nuestras provisiones para pérdidas crediticias”, señaló el directivo.
El Índice de Cartera Vencida alcanzó 4.4%, un incremento de 70 puntos base respecto al año anterior, mientras que las provisiones para cuentas incobrables aumentaron 25.3%, equivalente a 1,485 millones de pesos adicionales.
El mayor riesgo crediticio es consecuencia directa de la expansión hacia segmentos más amplios de consumidores. El modelo de “abonos chiquitos” permite incorporar nuevos clientes, pero también eleva la exposición a perfiles con mayor sensibilidad a choques de ingreso.
Para analistas del sector, el avance de Suburbia no solo representa una expansión comercial, sino también un reposicionamiento competitivo en el crédito al consumo.
“El problema es que Suburbia no tiene la huella geográfica para competir a la misma escala que las otras dos, aunque viendo mercados locales, pudiera ser que les ayude a ganar participación dentro del área de influencia de sus tiendas”, señaló Carlos Hermosillo, analista bursátil independiente.
Desde su perspectiva, el modelo de financiamiento masivo también está estrechamente ligado al entorno económico y a la presión sobre el poder adquisitivo de los consumidores.
“Si estos últimos los sacó a crédito, el consumidor puede optar incluso por caer en mora y buscar quitas”, añadió, al referirse al riesgo de deterioro en categorías como ropa y electrodomésticos, que suelen financiarse bajo esquemas de pagos quincenales.
Pese a ello, Liverpool mantiene la apuesta por el segmento como uno de los principales motores de expansión de su negocio financiero, donde Suburbia se ha convertido en la vía más directa para entrar al mercado de consumo masivo.