El tren al AIFA despega como transporte vecinal, no aeroportuario
La nueva conexión ferroviaria al AIFA encontró a sus principales usuarios fuera de las salas de abordar: estudiantes, trabajadores y habitantes del Estado de México que buscan trayectos más seguros.
El Tren de Buenavista al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) va lleno entre semana, pero los espacios dedicados al equipaje permanecen prácticamente vacíos. Son solo unas cuantas mochilas las que pueden observarse, y no pertenecen a personas que van a tomar algún vuelo con fines vacacionales o de negocios: la mayoría son de vecinos del Estado de México que viajan a la ciudad para trabajar o estudiar.
Para Juan, habitante de Teyahualco, Tultepec, y estudiante de una universidad en la Ciudad de México, el tren ha ayudado a aliviar una situación que enfrentaba antes de su puesta en marcha: la inseguridad. Anteriormente, para trasladarse utilizaba dos transportes, un microbús y una combi, en los cuales los asaltos eran una constante durante sus trayectos.
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Pero el tren no solo significó un viaje más seguro, sino también más económico, ya que antes pagaba 40 pesos de transporte desde su casa hasta la escuela, cifra que con la tarifa preferencial actual se redujo a solo 11.50 pesos. Además, mejoró sus tiempos de descanso. Antes se despertaba a las 3:45 am; hoy su alarma suena a las 4:30 am, lo que significa 45 minutos adicionales de sueño gracias al tren.
“Es más seguro porque ya no tenemos que estar viendo cómo va subiendo gente sin saber si nos van a asaltar o si son personas bien. La verdad, el tren es más seguro. Sí me tocó que me asaltaran dos veces al mes. Ayudó mucho porque urbanizó esta zona del Estado de México, que antes era de las menos urbanizadas”, comenta en el trayecto de regreso rumbo a su casa luego de un día de clases.
Una alternativa más segura
El Tren de Buenavista al AIFA comenzó a operar tres años después de la fecha originalmente prometida, así como cuatro años después de la puesta en marcha del aeropuerto, una de las obras insignia de infraestructura de la administración pasada. Sin embargo, para los vecinos de la zona, llega en un buen momento.
Además de los problemas de seguridad, la temporada de lluvias afecta la movilidad debido a las constantes inundaciones en avenidas como López Portillo, que atraviesa municipios como Tultitlán y Coacalco. En ese contexto, el tren se ha colocado como una opción de transporte relevante para los habitantes de la región.
“Cuando todo se inundó tomamos este (el tren) porque no había cómo llegar; todo se llenó, todo se inundó”, comenta Teresa, habitante del Estado de México, quien recuerda que, durante un día de lluvias torrenciales, aunque el tren tardó en salir y presentó intermitencias en el servicio, aun así resultó mejor opción que otro tipo de transporte público.
El tren, que recorre una ruta de 41.68 kilómetros, comienza lleno desde Ciudad de México, pero conforme avanza empieza a vaciarse, principalmente en estaciones como Prado Sur, ubicada en una de las zonas más concurridas de Tultitlán, municipio que cuenta con una población cercana a 516,000 habitantes, de acuerdo con el Inegi.
Solo unos cuantos pasajeros llegan a la terminal del AIFA.(Tzuara De Luna)
Al llegar al AIFA, el tren, inaugurado el pasado 26 de abril, ya no luce igual de abarrotado. Entre 20 y 30 pasajeros descienden en la terminal, pero no todos llevan equipaje ni aparentan tomar un vuelo. Algunos también son vecinos. Solo unos cuantos transportan maletas que denotan planes vacacionales o viajes de negocios.
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El viaje de regreso
La escena al iniciar el trayecto del AIFA hacia Buenavista es distinta. Durante la espera para abordar, que dura alrededor de 20 minutos, decenas de personas aguardan la salida del tren. Aquí el panorama cambia, porque la mayoría sí son viajeros con maletas y equipaje.
Viajeros esperan a tomar el tren desde el AIFA con dirección a Buenavista. (Tzuara De Luna )
Aunque el espacio disponible en la parte superior del tren, destinado para mochilas o equipaje pequeño, no alcanza a saturarse, los espacios diseñados para maletas de más de 20 kilos son limitados, lo que provoca que la mayoría termine en el suelo, ya que solo existen dos estantes para acomodar este tipo de equipaje.
Pero para un grupo de amigas jubiladas que tomó vacaciones al sureste del país, tener parte de su equipaje en el piso no resultó trascendente. Ellas destacan el servicio y la tarifa, pues tras cotizar su traslado del AIFA a sus hogares en plataformas como Uber o Didi, el precio alcanzaba hasta 1,300 pesos.
El viaje del AIFA a Buenavista va con alto volumen de ocupación. La mayoría de viajeros. (Tzuara De Luna)
“Es una gran diferencia: de los 1,300 pesos que nos iban a cobrar a pagar 45 pesos. Además, ellas van para Xochimilco y serían como 1,800 pesos. También está la rapidez, la comodidad y la seguridad, porque todo pasa por el Estado de México”, comenta una de ellas.
Si bien el trayecto no comenzó con el tren lleno, poco a poco luce abarrotado, conforme más vecinos comienzan a subir. En estaciones como Xaltocan o Cajiga, ambas nuevas, el inicio de operaciones representó una nueva alternativa de movilidad para los habitantes de la zona.
Adiós a las tarifas preferenciales
El panorama es claro. Si bien para quienes llegan de un vuelo al AIFA el tren ha significado una ventaja en tiempo, costos y comodidad, para los vecinos la nueva infraestructura ha representado mucho más: seguridad y mejor calidad de vida.
La tarifa actual de terminal a terminal es de 45 pesos, pero este precio es solo promocional. La tarifa real será de 110 pesos, lo que también implicará un incremento para quienes descienden en estaciones intermedias.
En casos como el del estudiante Juan, aun con el alza de precios seguirá utilizando el tren, porque además de representarle algunos minutos extra de descanso, le ofrece, sobre todo, un trayecto seguro.
La señora Sofía, quien pertenece a la tercera edad, espera que exista una tarifa preferencial para adultos mayores o personas con discapacidad, aunque esto todavía no ha sido definido por las autoridades.
Tren al AIFA mueve mas vecinos que viajeros rumbo al aeropuerto. (Tzuara De Luna )
Sin embargo, las opiniones sobre el incremento tarifario cambian entre quienes sí tomaron el tren desde el AIFA hacia Buenavista, como Ian J., de origen brasileño, quien asegura que aunque el precio aumente continuará utilizándolo, porque sigue siendo más económico que las plataformas de transporte.
Para Rosario Avilés, analista del sector aéreo, dado que la rentabilidad social del tren es clara, lo ideal sería contar con un servicio directo entre Buenavista y el AIFA, con horarios definidos para facilitar la convivencia entre pasajeros que toman vuelos y usuarios con horarios fijos de traslado.
Al mismo tiempo, si uno o varios trenes se dedicaran específicamente a este servicio directo, lo ideal sería equiparlos con información más detallada sobre horarios de llegada, así como con datos sobre vuelos, para ofrecer un servicio de nivel aeropuerto.
“Lo ideal sería que hubiera corridas cada hora. Que un solo tren se dedicara a un viaje directo, aunque fuera con dos vagones, porque se trata de dar un servicio de nivel aeropuerto. La zona es muy transitada y es cierto que ese tren tenía que hacerse desde antes, incluso antes del AIFA”, comenta Avilés en entrevista.
Mientras el aeropuerto aún no alcanza ni la mitad de su capacidad instalada —pues conserva una capacidad anual de hasta 20 millones de pasajeros, pero en 2025 movilizó poco más de siete millones—, el tren sí está siendo utilizado, aunque no necesariamente por viajeros.