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Televisa y TV Azteca desafían al streaming con 32 partidos del Mundial en televisión abierta

El aumento de los costos del streaming y las brechas de conectividad dan a Televisa y TV Azteca una oportunidad para mantener su relevancia durante el Mundial 2026.
Televisa y TV Azteca no se dan por vencidas frente al streaming: quieren dominar en la transmisión del Mundial 2026
El contenido deportivo, particularmente el fútbol, es uno de los principales impulsores de la televisión abierta. Solo en febrero de este año, el consumo de este tipo de programación se disparó un 135 %. (Hector Vivas/Getty Images)

El futbol fue durante décadas uno de los espectáculos más accesibles del país. Los partidos más importantes llegaban a millones de hogares a través de la televisión abierta, sin necesidad de pagar una suscripción o contar con conexión a internet. Esa gratuidad convirtió al futbol en un fenómeno colectivo. Amigos y familiares se reunían frente a una pantalla; las calles se transformaban en improvisadas tribunas cuando algún vecino sacaba su televisor; restaurantes, barberías y tiendas se convertían en puntos de encuentro para seguir un partido y celebrar un gol.

Ese modelo comenzó a cambiar con la llegada de las plataformas de streaming y la fragmentación de los derechos deportivos. Lo que antes podía encontrarse en una sola señal abierta empezó a distribuirse entre distintos servicios digitales, obligando a los aficionados a contratar una o varias suscripciones para acceder a competencias, ligas o torneos específicos.

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La Copa Mundial de 2026 será una de las mayores expresiones de esa transformación. Por primera vez, los 104 partidos del torneo estarán disponibles en plataformas de streaming, mientras que la televisión abierta tendrá acceso únicamente a una selección de 32 encuentros.

En ese escenario, Televisa y TV Azteca buscarán demostrar que la televisión abierta sigue siendo una alternativa relevante para las audiencias mexicanas, ofreciendo los partidos más atractivos sin barreras de pago.

De acuerdo con el estudio de Hábitos de los Usuarios de Internet 2026, cinco de cada diez mexicanos planean seguir los partidos mundialistas a través de la televisión abierta. La proporción supera a quienes prevén consumir el torneo mediante plataformas de streaming, que representan tres de cada diez personas consultadas.

La decisión se enmarca en un momento en donde acceder a este tipo de contenidos cada vez es más costoso para los consumidores. El paquete de ViX que permitirá seguir los 104 partidos del Mundial tendrá un costo de 799 pesos. En contraste, el plan tradicional de la plataforma costará 199 pesos, aunque únicamente dará acceso a 32 encuentros, los mismos que podrán verse de manera gratuita en televisión abierta.

La estrategia de Televisa y TV Azteca consiste precisamente en maximizar el valor de esos encuentros, los cuales incluirán los de la Selección Mexicana y los más atractivos, en términos mediáticos, como la fase de grupos, semifinales y la gran final.

El futbol continúa siendo uno de los contenidos más valiosos para la televisión abierta. Datos de Nielsen muestran que el consumo de programación deportiva aumentó 135% en febrero de este año, impulsado principalmente por el interés en el futbol. El comportamiento confirma que los eventos deportivos en vivo siguen siendo capaces de atraer audiencias masivas en un ecosistema mediático cada vez más fragmentado.

La vigencia de ese modelo también encuentra respaldo en las condiciones de conectividad del país.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2024, únicamente el 38.1% de los hogares urbanos cuenta con una suscripción a plataformas de video por streaming. En las zonas rurales, la cifra desciende a apenas 8.4%.

Para Claudia Benassini, especialista en televisión restringida y plataformas digitales e investigadora de la Universidad La Salle, esa brecha explica por qué los medios tradicionales seguirán teniendo un papel relevante durante el torneo.

La especialista considera que la batalla por la audiencia no dependerá únicamente de los derechos de transmisión, sino también de la capacidad de las televisoras para enriquecer la experiencia alrededor de los partidos.

“La clave del éxito para las televisoras estará en su plan de cobertura y sus programas de análisis que sean capaces de conectar con las audiencias tradicionales, como con las más jóvenes”, agregó Benassini.

Mientras las plataformas de streaming apuestan por la exclusividad y la personalización, la televisión abierta busca sostener su principal fortaleza como es llevar los partidos a millones de hogares sin barreras de pago. La edición 23 de la Copa del Mundo pondrá a prueba si el futbol se mantiene como un espectáculo colectivo capaz de reunir a familias, vecinos y comunidades frente a una misma pantalla.

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