Roberto Díaz de León, empresario gasolinero y expresidente de la Onexpo Nacional, explicó que el margen de comercialización se ha convertido en un desafío estructural para la industria, particularmente en la búsqueda de estabilidad financiera sin comprometer el capital de trabajo.
“Tener un tope de precios máximos para comercializar gasolinas y diésel no afecta de la misma forma a los grandes grupos gasolineros que a aquellas estaciones con bajos volúmenes de venta”, señaló Díaz de León.
Añadió que la diferencia operativa es determinante según el volumen comercializado. “De forma general, el margen gasolinero ha implicado un reto muy complejo para el sector, que busca estabilizar sus finanzas sin perder capacidad de capital de trabajo. No es lo mismo una estación con ventas superiores a 300,000 litros mensuales, donde se puede alcanzar el punto de equilibrio, que una con menos de 200,000 litros, que prácticamente opera con pérdidas”, explicó.
De acuerdo con el empresario, el umbral promedio nacional para alcanzar equilibrio operativo se ubica incluso por encima de esas cifras.
"Algunos análisis muestran que el promedio nacional es de aproximadamente 390,000 litros mensuales para estar en punto de equilibrio; sin embargo, la mayoría de las estaciones que venden 200,000 litros o menos están perdiendo dinero. Y si además son estaciones foráneas, la situación es peor porque el costo del flete se las está comiendo”, dijo en entrevista con Expansión.
En este contexto, el reto para el sector se concentra en la eficiencia de toda la cadena de valor, especialmente en las regiones con mayores costos logísticos, donde el transporte del combustible incrementa de forma significativa el gasto operativo.
El concepto de punto de equilibrio en este negocio implica operar prácticamente sin utilidad: cubrir costos sin generar ganancias ni pérdidas, una condición que en la práctica deja sin margen de inversión o crecimiento a una parte relevante de las estaciones más pequeñas.
Se mantiene margen gasolinero al mínimo
Enrique Félix Robelo, presidente de Onexpo Nacional, reiteró que el margen operativo promedio por litro de diésel se mantiene en 1.50 pesos por cada litro, de cuyo monto se tienen que descontar los costos asociados a la comercialización de producto y de donde deberían de salir el margen de utilidad.
El gobierno federal estableció un tope al precio de venta al público del diésel de 27 pesos por litro como consecuencia del incremento de los hidrocarburos y de los petrolíferos por el conflicto internacional Estados Unidos - Irán.